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El viaje


Caminé durante horas ,bajo la luz de la luna llena que iluminaba el valle de las sombras.

Finalmente encontre el lugar exacto donde poder cavar y allí en medio de la nada mas absoluta enterre mi corazón.

solo mientras navego vuelve a la vida, entre brumas de recuerdos, que en sustancia creo que no existen.

Precisamente por que son realidades en si mismos.











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miércoles, 2 de septiembre de 2015

UNA HISTORIA DE BRUJAS-CAPITULO 3- EL FUEGO- SALANDRA



CAPITULO 3-FUEGO-SALANDRA

Como todo el mundo sabe las triadas en magia se producen cada tres años o múltiplos de los mismos.
Azulaida advertida como estaba mando varias veces a sus seres oscuros a impedir que Salandra llegara a la vida, pero 6 años después de la llegada de Ópalo, nació Salandra, una niña de pelo rojo como el fuego que no parecía de la familia, su nacimiento fue turbulento, nació de nalgas y estuvo a punto de morir, puesto que nació con el cordón enrollado alrededor de su cuello.
Azulaida, no se dejo amedrentar, a sus 21 años ya controlaba la magia de una manera que pocos mortales entendieran, y por supuesto la pequeña Salandra a la que sus padres no llamaron así, su nombre humano fue Rosario como su abuela, la mujer que protegiera a Ópalo hasta su edad de 18 años, poco puedo hacer con la pobre e indefensa Salandra.
A la edad de 4 años ingreso en el hospital con una intoxicación por un medicamento que estaba en pruebas y que la doctora confundió la dosis, estuvo a punto de morir, aunque tuvieron que reanimarla eso nunca apareció en el informe, al igual que eliminaron el nombre de la doctora que se confundió, más que nada para evitar hundir en su carrera.
Pero Balandra, sobrevivió.
Aunque siempre jugó con Ópalo, desde muy pequeña Salandra veía seres oscuros, muertos y otros entes de luz, comenzó a separarse del resto de los niños, y aunque aprendió a no parecer la rara jugando con todos, a la edad de 10 años tuvo que ser llevada a un psicólogo, puesto que los dolores de cabeza eran horribles, había veces que los miedos nocturnos no la dejaban dormir a causa de los seres que veía y que Azulaida la enviaba, así llegaron a pensar que tenía un tumor y la hicieron tantas pruebas que al final solo sirvieron para llevarla a la consulta de un Psicólogo.
El primer día que iba a la consulta, un niño de cabellos largos y raidos, se la acerco, ella sabía que estaba muerto, porque no se veía en el espejo que había en la consulta y por la que los médicos observaban a los niños jugar, el niño la dijo- escucha tras este espejo están mirando, si hablas o te giras a mirarme te verán y te ingresaran en un hospital, pero si haces lo que te digo no pasara nada- el niño cogió un muñeco, y con un gesto hizo que Salandra cogiera otro, luego la dijo- no les hables de mi, ni de ópalo, solo diles que te aburres , que te sientes triste porque nadie juega contigo- Salandra negó con la cabeza, ella jugaba con su pequeña hermana Marina, una niña linda y rubia tres años más pequeña que ella, a la que le gustaba esconderse en los armarios cuando llegaban los seres malignos, u oscuros que venían a molestarlas, a Ópalo nunca la molestaban, porque era mayor, pensaban ambas niñas.
Salandra fingió jugando con su guardián y así fue tratada como una niña con una depresión profunda a casusa de los problemas entre sus padres.
Azulaida, viendo que la triada se había cumplido, mando su más grande y masivo ataque, y Salandra a la edad de 15 años estuvo muerta clínicamente, lo que Azulaida no sabía, es que no es la única que trajo seres cuidadores y guardianes de la otra vida.
Cuando Salandra por 3 vez estuvo a punto de morir, un espíritu de la tierra salió a ayudarla, un enorme Dragón la despertó del reino de las sombras, sus ojos rojos que aterrorizaban a las almas impuras crearon calor en la pequeña d e15 años.
Una vez que la pequeña Salandra volvió a la vida, su guardián el niño que curiosamente crecía a medida que ella lo hacía, el Dragón y un ser de luz que no percibió hasta este momento, la acompañaron día y noche en el hospital-
Salandra y su familia ya no Vivian en el Cerro del Tío Pio, si no en una nueva colonia, subía del colegio, cuando vio un pequeño gatito a rayas, que corría perseguido por un perro ya había salido del hospital y siempre subía por aquel camino, pues se le hacía más corto, al ver al perro le lanzo un palo y el perro la siguió a ella, Salandra no sabía que aquel animal era de Azulaida, pero la perseguía mostrando sus colmillos como si tuviera la rabia, ya casi la tenia acorralada, cuando una voz la llamo, la voz salía de una cueva abandonada y por la razón que fuera Salandra entro, dentro no había luz y olía a moho, había una caja de cartón y una baraja sobre la mesa, ella la cogió maravillada, mientras oía al perro ladrar fuera, e intentar entrar, ella miro las cartas.
Sabía que allí no había nada, pero había alguien, en concreto había dos mujeres, una la llamo por su nombre de bruja, Salandra.
Ella se giro- mi nombre es Rosario- dijo mirando las cartas fijamente-¿son tuyas? Dijo cogiéndolas con las dos manos, las comenzó a mirar, un tarot completo, una enorme sonrisa se abrió en su cara, una voz la dijo – deja las cartas no está bien tomar lo que no es tuyo- ella asintió y sonrió no quería molestar, es que me perseguía un perro malo.
Escucha, desde ahora ya no puede hacerte daño la malvada Azulaida, pero volverá y tú has de prepararte.
Ella observo la oscuridad  y la voz siguió hablando- ella sabe quiénes sois y va a ir a por vosotras, recordar que la venganza no os guie, ir a buscar a la bruja tuerta, ella os guiara.
Un olor a vomito se apodero del espacio y un ser oscuro y nauseabundo apareció frente a ella, entonces ella supo que el ser que había atraído su atención se había ido asustando por este ser, y empujo la caja hacia él, un  hombre que estaba en el suelo dormido se despertó y la intento agarrar, pero de pronto la puerta se abrió y ella salió corriendo de aquel lugar mientras notaba como la puerta se cerraba tras ella de un golpe estruendoso, la voz del interior la decía obscenidades, que ella jamás había oído y sabia que si ese hombre la cogía no iba a hacerla cosas buenas.
Salandra corrió como si el fuego la persiguiera, sin mirar atrás, corrió. 


martes, 1 de septiembre de 2015

UNA HISTORIA DE BRUJAS, CAPITULO 2- LA TIERRA(ÓPALO)



CAPITULO 2- la tierra- Ópalo
Hace 50 años nació una preciosa niña en un matrimonio joven recién casado, esta niña lleno de felicidad los corazones tanto de los padres como de los abuelos, aunque no produjo la misma sensación en sus primos y tíos, sus primos porque notaban que la pequeña les robaba atención y esta atención y los tíos porque notaron que sus hijos ya no eran los que más regalitos recibían y percibieron que la herencia de sus padres se tendría que dividir.
Ópalo no vivía en un barrio rico, si no en el mismo Cerro del Tío Pio que vivía Azulaida, aun así nació 15 años más tarde, y los padres de Opalo que alquilaron la casita, tenían puestos los ojos en un piso, de una cooperativa que se estaba construyendo.
Como es normal  a Ópalo no la llamaron así, su nombre fue Alicia, igual que el nombre de su madre, pero como siempre que llega una fuerza  mágica fue percibida por Azulaida, que al igual que las hadas en el cuento de la Bella durmiente, la deseo toda clase de virtudes, así desde muy pequeña Ópalo ,su abuela, ferviente beata en la iglesia, también creía que había seres malignos alrededor, y un día mientras iba a por agua a la fuente, que por aquel entonces era común a todos en el Cerro,, vio como una niña de aspecto extraño la observaba desde el otro lado de la fila del agua, con ojos brillantes y labios apretados.
Esa misma noche, Ópalo enfermo, comenzó a vomitar sin ton ni son, la llevaron a urgencias al Hospital del Niño Jesús, allí la dieron suero pero no supieron decir por qué la pasaba aquello.
Su abuela hablo con su hijo y con su nuera, les dijo que había oído en la fuente que había unas curanderas en la parte de las chabolas de arena, las cuevas, y que no eran muy caras.
Y aunque Alicia y Lorenzo no eran partidarios de esta mentalidad atrasada, tras mucho insistir la dejaron ya que parecía que aquello era muy importante para ella.
La abuela llevo a Ópalo a la casa de las dos Gitanas una mañana fría de Diciembre, Ópalo ya tenía un año, mientras caminaba por aquella parte del cerro que no conocía noto algo extraño a sus espaldas, alguien la seguía, se giro pero no vio a nadie, pero la pareció ver una sombra esconderse tras un recoveco del camino.
Las calles no tenían asfalto, eran de tierra y barro cuando llovía, pensó en su marido la noche anterior la dijo que aquello era una locura, que no se metiera en estas cuestiones, que era cosas de Alicia y Lorenzo, pero ella estaba convencida de que la niña de la fuente, la sombra del camino, tenían que ver o eran lo mismo.
Algo malévolo que acechaba a su pequeña nieta indefensa, cuando llego a la cueva, dudo en entrar, de hecho estuvo a punto de girarse e irse, de no ser por un niño que jugaba con una peonza y en el que no había reparado antes.
El niño la dijo- ese hombre parece seguirlas- la abuela que llevaba a su nieta en brazos se giro, no vio a nadie, pero el niño sonriendo la dijo- se ha escondido en esa esquina, creo que quiere robarle- la abuela que sobrevivió durante un la guerra y durante las posguerra incluso haciendo estraperlo, no iba a dejar que nadie la quitara lo que era suyo, y entonces le dijo al niño- te doy una perra gorda si vigilas al tipo de la esquina y luego me acompañas a casa- el chico sonrió mostrando unos dientes de los cuales faltaban algunos que deberían estar saliéndole y asintió.
Entonces con más determinación que nunca, atravesó la cortina de flores que parecía un mantel viejo.
Dentro la habitación tenía un aspecto extraño sobre una mesa redonda con un mantel de color amarillo raido, había una vieja bola de cristal, en la que la abuela no vio nada excepto su reflejo al entrar, luego miro a los lados de las paredes una pequeña alacena con vasos y platos, y una bombilla que colgaba del techo, el cable se perdía tras la puerta a la calle, debían estar cogiendo la luz de fuera, pensó la abuela y se sentó en una de las dos sillas que había junto a la mesa, justo la que daba la espalda a la puerta.
Su nieta no paraba de mirar la bola la abuela comenzó a arrepentirse de haber ido nada más sentarse, quizás esto era una superchería, como decía su hijo, el que se había pagado los estudios trabajando y estudiando por las noches no vale para nada, le había dicho su nuera, este sitio está lleno de humedades y bichos, no es bueno para vivir por eso la niña enfermo, ella había estudiado para practicante de hecho tenía una pequeña consulta en su casa, para poder inyecciones por eso en el hospital la recibían tan bien, estaba pensando en esto cuando fue a levantarse una vos seca y ronca  la interrumpió.
Sentimos haberla hecho esperar, es que estábamos ocupadas, dijo la voz, que llegaba de la cortina que había en el interior de la habitación y que debía dar a otro cuarto dentro de la cueva- mi hermana no se siente bien, es por la humedad de la cueva, nos vamos a ir a otro lugar , pero en que podemos ayudarla- la abuela señalo a la nieta, les conto lo que la había pasado, les conto lo de la fuente y lo del niño de la puerta, la gitana que había ocupado la silla frente a ella, miro a la niña y dijo con una voz cálida y suave-a su nieta la han echado un mal, se lo puedo quitar, la haremos un talismán que ha de llevar siempre consigo, ahora tiene que salir un momento, la gitana de voz ronca la acompaño fuera y la otra que había tomado a la niña en los brazos la susurro algo en el oído y la dijo- esto que voy a hacer te protegerá hasta los 18 años luego ya no podre hacer mas, pronto veras llegar a tus hermanas, yo perdí a mi segunda hermana en la guerra, y sé lo que es una triada aunque nuestro poder no hubiese podido con Azulaida, el vuestro lo hará, ahora pequeña mis bendiciones y las de los señores de la magia estén contigo, cogió una botellita de cristal pequeña que llevaba en el bolsillo y dijo, gracias por escuchar nuestras suplicas, que el amor te guie- la roció con unas gotitas de aquel liquido y salió a entregar a la abuela de la niña que estaba sentada en una silla a la puerta de la chabola- aquí tiene, ya esta, ahora los ángeles señores de la luz la protegen – la abuela cogió a su nieta y pregunto por el precio, la mujer de la voz ronca dijo, lo habitual dos gallinas y una docena de huevos, o un kilo de harina y otro de arroz, piense que somos pobres y estamos solas, no nos dejan ejercer como curanderas y mal vivimos en esta cueva- la abuela concreto con ellas y pasados dos días, les llevo un paquete de harina otro de arroz, y doce huevos morenos de su mejor gallina, desde entonces Ópalo estuvo protegida .


lunes, 31 de agosto de 2015

UNA HISTORIA DE BRUJAS, 1º CAPITULO.




Una historia de brujas.
Hace ya muchos años que comenzó nuestra historia, solo que yo solo voy a contar la parte final de la misma.
Tampoco se trata de una historia que englobe al mundo entero, la mayoría de las historias ni siquiera lo hacen.
Lo cierto es que esta historia es una historia simple y llanamente, de brujas, en concreto de cuatro personajes.
Al igual que los cuatro elementos, forman parte de la naturaleza la magia también lo hace, esta historia tiene lugar en Madrid, en concreto en un barrio llamado Vallecas, aunque hay cientos de barrios y lugares donde puede transcurrir las historias, esta permítanme que se la cuente de aquí, de mi barrio, es una historia de aprendizaje y superación, de magia pura y dura, sin más ni más.
Eso sí, toda buena historia tiene que tener buenos y malos, y sobre todo, tratándose de mis amigas las brujas, de magia, mucha magia.
Capitulo 1- El Agua- Azulaida.
Hace ya 60 años que comenzó esta historia, comenzó en un Madrid, devastado tras la guerra civil, con hambre, sueños rotos, etc.
Cuando Azulaida nació, lo hizo en una familia que aunque con mucho amor, también tenía mucha hambre, mucho miedo.
Siendo la menor de 8 hermanos, su padre estuvo encarcelado contrayendo el Valle de los Caídos, en el Escorial, mientras esto ocurría, la familia del padre de Azulaida, no pudiendo pagar la casa que tenían en Cuatro Caminos, tuvo que irse a la de Ríos Rosas, para poder sobrevivir, una casa más pequeña, pero que al año de estar su padre encarcelado tuvieron que revender por un precio ínfimo para poder sobrevivir, yéndose a vivir a la casa de su abuela, una pequeña buhardilla de 90 metros cuadrados en el centro de Madrid.
Aunque papa tenía dinero, luchar en un bando perdedor es lo que tiene, cuando llego a Valencia para salir de España, fueron capturados, mala señal, después de aquello, la familia y el sobrevivieron gracias a un hermano seguidor del régimen, y una mujer a prueba de balas.
Azulaida, no fue llamada así, la llamaron Teodora, como su abuela, un nombre muy recio y bonito en una niña que de haber sido diferente el resultado de la guerra no hubiera tenido que escuchar como acusaban a su madre de que su padre estuviera en la cárcel, ni ver como tenían que buscar carbonilla en los basureros.
Azulaida la costo entender que la condición de su madre era humilde, tanto que no sabía leer ni escribir, mientras que su padre había formado parte de una familia con propiedades, la abuela de Azulaida no la quería, ella era muy guapa tanto como su madre, mientras que sus dos hermanas mayores eran más parecidas a su padre, y su abuela se desvivía por ellas, Azulaida aprendió a vivir sin el cariño de su abuela, un padre ausente, dos hermanas que la querían, una madre que tras su nacimiento fue diagnosticada con un cáncer y de la que solo recordaba sus ojos vidriosos, y las medicinas.
Había algo mas, algo que solo ella veía, los seres que su madre atraía, unas veces eran buenos y otras no, pero aprendió a escucharlos, y a canalizarlos.
Cuando su padre salió de la cárcel, con el dinero de la venta, se compraron un terreno en Vallecas, allí se decía que si construías por la noche no te tiraban la casa por el día, así que compro un terreno grande, y comenzó a construir.
Azulaida, aprendió a hacer masa para pegar ladrillos, a poner azulejos, a tirar pasta, a nivelar, y mientras sus hermanas mayores iban a trabajar para ganar sustento, ella ayudaba a su padre y a los 5 chicos que se quedaban allí.
Azulaida odiaba estar allí, salía a la calle y veía a gente haciendo casas y robándose los materiales, había algunos que al no tener hacían sus casas como una cueva, otros las hacían de madera, hasta que iban haciendo las paredes, no había calles, solo barro y hambre, cuando la madre de Azulaida empeoro, su segunda madre se saco el titulo de practicante para poder poner las inyecciones de morfina a su madre, lo hizo mientras trabajaba cosiendo al igual que su hermana mayor.
Azulaida aparte de los muertos y el hambre sentía que algo la había sido negado y así un día en que estaba sentada después de comer viendo como su padre y sus hermanos ponían ladrillos,  fue a ver a su madre, al lado de su cama había un hombre era muy oscuro y siniestro, se dirigió a ella directamente pero no la llamo por su nombre, uso un nombre llamado Azulaida, ella le reconoció, aunque no le había visto nunca, aquel ser la hizo un gesto para que lo siguiera, y ella lo hizo, de hecho salió por detrás sin ser vista, aquel ser la hizo caminar por una zona que no conocía de lo que ahora se conocía como El Cerro del Tío Pio.
La parte a donde fue era una zona llena de casas de arena, una zona más allá de donde se había ido su tía a vivir,
El ser oscuro entro en una cueva de arena de la que colgaba una cortina de florecillas, azul, que más parecía un mantel viejo, ella le siguió, dentro una mesa camilla y una lámpara de aceite sobre la mesa, daba luz a aquella sala sin ventanas una cortina al fondo dejaba ver que había más habitaciones hacia el interior de la montaña, iba a salir cuando reparo en una bola sobre la mesa, era una enorme bola de color transparente, algo extraño que no pegaba ni con la chabola ni con la sala, ni con nada, ella miro dentro y vio a una mujer que la miraba, pero ella vio en esa mujer a ella misma, pero rubia, con unos cabellos largos y dorados, una mujer que la sonreía,  una voz la saco de su embelesamiento, era una voz ronca de mujer que la asusto y la hizo salir corriendo chocando contra otra mujer que era casi tan ancha como la puerta por la que había entrado.
Entonces fue cuando las mujeres la hablaron, primero la de la puerta:
-          ¿Dónde vas niña? – la voz son-p ronca y rota, si su voz hubiera  sido un tronco cortado por un serrucho, o eso la pareció a Azulaida, la segunda mujer la que estaba sentada en la mesa y que Azulaida no había visto hasta que hablo, o eso parecía que la había hablado, aunque realmente solo había dicho un nombre
-          ¡Azulaida!- lo repitió varias veces- la mujer de la puerta la cogió del brazo y la acerco a la luz- sus ojos se agrandaron y mirando la bola, la soltó de golpe.
-          ¡el me trajo!- dijo Azulaida señalando a la sombra que había junto a la segunda cortina de aquella pequeña habitación, la mujer de la puerta se giro y sus ojos quedaron espantados, o por lo menos su cara fue de terror durante unos segundos, después hizo un gesto  y la mujer de la puerta trajo una silla, y se la puso a Azulaida.
-          Te estábamos esperando desde hace siglos, tu alma fue maldita como Gitana y por eso has venido como paya- dijeron las mujeres casi a la vez- Azulaida miro a la mujer de la bola  era bella rubia y de ojos verdes, pero sus ojos mostraban una sombra, Azulaida pregunto- ¿ que la pasa? ¿quién es? ¿Por qué me llamáis de otra forma?- las mujeres la contaron que ella en otra vida fue una gran señora de la magia, que su venida fue indicada hace tiempo, pero también que había sido condenada por los magos del concilio a no poder usar magia, si lo hacía en su próxima vida, tendría que enfrentarse al consejo, aunque en este plano de existencia tenía que hacerlo como humana  y el consejo también si venían a pararla, la contaron que tenía que parecer hambre por lo que había hecho en la otra vida, que tenía que ser pobre y sufrir, por el daño que hizo.
-          Luego las mujeres la acompañaron a la puerta y la dijeron que no olvidara que tenía que purgar su mal.
Azulaida, se fue medio llorando, mientras el ser en sombras la seguía, de pronto cerro los puños y le dijo no pienso pasar hambre no lo merezco no se que hice pero yo nací para ser una reina, el ser oscuro sonrió con una mueca terrorífica y la dijo,-yo te ayudare-. 

domingo, 16 de agosto de 2015

Bajo la soga cuelga




Observan con ojos de sangre,
Hace tiempo que deje de respirar,
Balancea el aire mi cuerpo,
Sin vida o con ella,
Siempre me balanceo el aire,
Un pequeño crujido,
Con sus ojos de sangre me observan,
Temerosos de que siga allí,
Solo soy un muerto más,
Mientras el viento me enreda,
Mientras las nubes se dispersan,
Para que el sol me caliente,
Observándome de cerca,
Solo soy un cadáver
Que bajo la soga cuelga. 

martes, 4 de agosto de 2015

CURRANTE




Soy de la generación que no tuvo dinero para estudiar,
La que está abocada al fracaso,
La que nunca será nada,
Bueno si será,

Currante.
Eso me convierte en alguien explotada,
Que solo sirve para servir,
La primera en ser desterrada,
La que no vale para nada,
La que nunca será nada,
Solo una gran y entrañable,

Currante,
Soy la que siempre es invitada para hacer bulto,
No se me invita pero si no asisto se me extraña,
La que se paga el convite en la boda,
Criticando si no voy,

currante,
Pero si me quedara parada,
Nadie me ayudaría a salir,

Sin embargo yo de ser solidaria.


domingo, 2 de agosto de 2015

Mareas



Veo atreves del espejo,
Y veo la luna,
Azul, inmensa  y profunda,
Sobre él las aguas del mar,
Mecen las olas su ilustre reflejo,
Mientras un cangrejo la mira
Discreto en la orilla del mar,
Luna de azules colores,
Marcando los sones,
Del hombre en la tierra,
Tú inmensa y fría,
Marcas las mareas de esta nuestra vida,
En lo más oscuro del océano,
Cantan las ballenas su tatarata,
Y una nube que surca los cielos,
Mete en el mechero,
La ruda verdad. 

sábado, 18 de julio de 2015

ponzoñoso




Ponzoñoso aquellos ojos que me observan,
Nacen en las entrañas del averno clavos ardientes,
Que me lanzan una y otra vez su ponzoña,
Salvajes engendros que quieren tener lo que yo tengo,
La magia nace en mí y se esparce por mis actos,
No es un don que se compre cuan bolso de moda,
La magia esta en cada ser que camina,
En cada planta que nace,
En todo y en nada pues.
Observa la calma del sapo,
No teme pues sabe que quien lo intente tocar,
Lamentara su gran error,
Observa su mirada confiada,
Confía en su mirada,
Pues es una lección de vida. 

jueves, 9 de julio de 2015

Roto




Roto,
Pequeño muñeco de trapo,
Que lloras en una esquina,
Acabaras tirado en la basura,
Carne de vertedero eres,
Roto,
Sin arreglo y sin cariño,
Aquellos que jugaron contigo,
Se cansaron de romperte,
Tirándote lejos donde no molestes,
Roto,
Alguien en su corazón de ángel,
Te recogerá,
Con paciencia te cosera,
Te dejara como un muñeco,
Zurcido y viejo,
Pero volverás a vivir,
En algún rincón del corazón de un niño,
O puede
Solo puede,

Que las gaviotas te saquen los ojos en el viejo verteder

o.

sábado, 4 de julio de 2015

Ah, sí, la Pasión.



Observa la quietud del agua,
En el centro mismo de la gran esmeralda,
Unos se llaman dioses,
Otros se llaman hombres,
Pero hay algunos que son considerados,
Masa,
Yo no soy masa soy observadora,
Soy versadora,
Una realidad oculta en lo más profundo,
Acércate y observa que hay en lo más profundo,
De esta realidad,
Una realidad que no es bonita,
En la que los usurpadores se quedaron con lo nuestro,
Nos pisaron,
Nos robaron,
Nos manipularon,
Pero en la quietud de la gran esmeralda,
El que todo lo ve
Todo lo sabe,
La mentira tiene las patas cortas
La verdad puede ser fea,
Pero es cierta.
Neo que pastilla eliges?


Ah, sí, la pasión.

domingo, 14 de junio de 2015

El Pago.



Hacia frio aquella mañana, a pesar que estábamos en un mes de Julio, ambas tenían frío.

Habían dormido acurrucadas en aquel cuartucho, de mala muerte, pero habían tenido mucha suerte.
Si la suerte hacia dos días había llamado a su puerta, una suerte extraña que las había sacado de la calle donde se prostituía una de ellas y de la acera donde la otra pedía, las había sacado del callejón donde dormían justo detrás de un sillón abandonado, había ido cogiendo muebles y demás, más que nada desde que a Felipa la habían metido en aquel hospital con una neumonía y el ingreso había caído en Marisa la que pedía.
Habían tenido que dejar el piso de alquiler de Méndez Álvaro y se habían ido al callejón, de detrás del parque de Tierno Galván, allí a partir de las 3 hasta las 5 podían dormir, y justo era el momento en que Marisa se ponía en acción para ir a por la droga.
Era la rutina de su vida, desde con 21 años se dieron cuenta de que eran adictas a la droga, fue justo cuando Marisa se quedo sin trabajo en la agencia de limpiezas y a Felipa, la echaron de su casa.
No comenzaron muy jóvenes, fueron más bien tardías, a eso de  los 18 años, pero las gusto a las dos.
No eran amantes, eran amigas, a Felipa su padrastro la pegaba sin compasión y aunque ambas estaban en el colegio de monjas, cuando este acabo con 18 años, lo único que las quedaba era vivir y divertirse.
A Felipa las monjas la metieron a trabajar en la limpieza, de colegios, y Marisa estaba abocada a ser camarera como su madre, la madre no podía ocuparse de sus dos hijas así que  las monjas se ocuparon de ellas, Carmen y María Luisa (Marisa).
Empezaron como se empiezan las cosas, con un pues porque no, y ahora con aquel golpe de suerte, podían volver a tener por lo menos una habitación, otra vez.
Solo tenían que grabar una película, en ella ambas hablaba de su callejón y luego iban a ir a un lugar donde las iba a llevar el equipo de grabación, era un documental sobre la droga o algo así.
Y las habían pagado anticipadamente una parte, pero antes de ir a grabar debían entonarse, más que nada para estar bien y no temblar con el mono de no haber tomado nada.
Siempre iba a comprar Felipa, era más avispada, mientras Marisa se arreglaba para trabajar.
Ese día sin embargo fueron las dos, tenían mucho dinero encima y no iban a dejar que alguien las atracara, ya se sabe no hay honor entre ladrones ni entre adictos.
Cuando regresaron al callejón, ya estaba el equipo de cámara ( solo había uno) grabando, las saco a las dos sentadas en el sofá abandonado como ellas, en aquel callejón, contaron como las había enganchado y por qué, dijeron que era su mejor amigo y que sabían cuál era el final del camino.
Hablaron de sus vidas, e sus miedos, de sus muertes y de sus perdidos sueños.
Cuando llegaron al medio día, la cosa cambio, el director la subió en la camioneta y las dijo que ahora empezaba la ficción.
Pero la ficción, era un lugar a las afueras, una casa vieja y abandonada las esperaba, y allí, las dejaron allí encerradas y las dijeron que a la mañana siguiente con luz las filmarían.
Se quedaron tranquilas, pero al irse aquella gente, ellas vieron cosas que no debían estar, cámaras en las esquinas, extraños símbolos en el suelo, y en las paredes.
Justo a las 12.00 de la noche, una enorme mano salió de uno de los símbolos y las dos chicas que se habían colocado para soportar el miedo, fueron llevadas al interior de suelo, pero sin dolor, sin gritos, sin angustias.
Ambas fueron llevabas a otro mundo.
Al días siguiente el equipo de grabación volvió y recogió el equipo y las cámaras, miro cada milímetro y llevo la película a una multinacional, allí la dejaron justo en medio de una sala de reuniones, con una junta internacional que observaba por una enorme pantalla, la imagen se introdujo en una pantalla por medio de un extraíble, y todos miraron, unos con terror y otros con autentica fascinación.
Pero en aquella película, salían ciudades de todas partes del mundo, y todos mostraban a dos personas en distintos lugares siendo absorbidas por aquella mano.
Al final de la película, una voz decía, hasta el año que viene caballeros recuerden dos más.