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El viaje


Caminé durante horas ,bajo la luz de la luna llena que iluminaba el valle de las sombras.

Finalmente encontre el lugar exacto donde poder cavar y allí en medio de la nada mas absoluta enterre mi corazón.

solo mientras navego vuelve a la vida, entre brumas de recuerdos, que en sustancia creo que no existen.

Precisamente por que son realidades en si mismos.











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Azrael

Gordita

Mi Tiempo

MADRID

sábado, 12 de diciembre de 2009

vivo en mi infierno.


No es un paso atrás,
Deja de dar un paso a delante,
Contente a la hora de hablar,
por si lo que cuentes cobra vida,
incide de nuevo en tu herida,
es más fácil dejarse llevar,
que luchar en esta vida,
clávate los pies en el suelo,
para no caer de rodillas,
deja que pasen todos en procesión,
es mejor verlos de golpe que de dos en dos,
piensa y no lo dejes para luego,
porque luego puedes estar muerto,
cobra vida,
pero muere,
así no tendrás nada que temer cuando
Azrael venga a verte,
Y si aun te queda algo de tiempo,
Ven a visitarme
Vivo en mi infierno.

viernes, 11 de diciembre de 2009

nada


He descubierto la nada,
Encontrado la palabra exacta,
Mientras la escribía,
La olvide.

Más miro a tus ojos,
Encuentro la palabra perdida,
Encuentro lo dicho,
Mil veces.
Me veo al final del camino,
Es un principio,
Es mi propio destino,
Nadie cambia las manecitas,
No se para el tiempo,
Sin retroceso el cañón,
Ha detonado,
Haciendo explotar mil versos,
Ahora se lo no sabido,
Conozco cada uno de los detalles,
Formo parte de mi eslabón perdido,
me leo y me busco,
solo veo bares,
y en el sin fin de incertidumbres,
encontré lo que me hace distinta,
ahora se que sois unos cobardes,
ahora descubro que sin mi,
no tenéis vida.

jueves, 10 de diciembre de 2009

va una de psicosis colectiva. miuau, miau, caigo de pie.


Como crees que me sentí,
Cuando con la grapadora te quise coser la boca,
Como crees que me sentí,
Cuando me hacías burla dirigiéndote a mí,
No estuvo bien,
No estuvo mal,
Pero si te doy con la maquina en la cabeza,
Lo mismo te ilumino con mis ideas,
Déjame que te cuente un cuento,
El de los eunucos membrillos como tú,
Déjame bailar al son de los violines,
Mientras te rasgo el alma con los tachines,
Idiota,
Como te atreves,
A intentar estar a mi altura con la palabra,
Jamás serás nada,
Porque estas hecho para ser eso,
Crees que por que eres graciosillo,
Mereces ser mejor que yo,
Pero si eres un pique,
Anda y que te ondulen,
Con la permanente y si no te llega el pelo,
Que te cosan trenzas a lo áfrica mouse,
Porque estas caduco,
Membrillo colega,
Eres un gentuzo y te lo digo yo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

desde las rendijas de una cárcel


Desde las rendijas de una cárcel,
Hecha con retazos de los sueños perdidos,
Busco un rayo de luz,
Que no llega,
Impenetrable es la luz.

Los mercaderes me entregan una bolsa,
Más jamás vendí a un amigo,
Quizás es por eso que aun los conservo
Como cuadros en la galería de arte,
Con sus clavos ardiendo cortando el aire,
Mi respiración no es necesaria,
Suelo conversar con mi sombra,
Mientras escribo unos versos,
De la economía del mundo,
Sé que en unos minutos,
Mi corazón se pondrá una de sus miles,
mascaras bellas,
después dejara de latir,
Para crecer en otro lugar,
Como soy
No he terminado aun,
Pero me cuesta mantener coherencia ,
Solo soy un incoherente verso,
Robado a la vida desde la profunda muerte,
No pedí esto,
Más lo tengo
Qué hacer cuando son estos los versos
Que quedan de un ser,
que estando muerto sigue vivo.

martes, 8 de diciembre de 2009

la silueta caida.


Sumergida en la oscuridad,
Profunda soledad,
Oigo mis latidos,
Mientras caigo a lo profundo,
Marca el silencio mi caída,
No respiro para qué?
Solo caigo y el silencio,
Me atrapa,
Me arropa,
Una silueta que hundiéndose,
Cae,
Y la luz ya no penetra,
Siluetas oscuras a mí alrededor,
Sinuosas figuras oscuras sin luz,
Pocos sonidos que escuchar,
Mar profundo,
Naufrago en la noche del alma,
Así me hundo sin salida,
Me ahogo sin hacer nada,
Más no necesito aire,
Porque el agua me abriga,
Solo necesito silencio,
Mudo encuentro entre mi misma
Y mi propio yo.
Y toco suelo,
Tierra al fin,
Veo la luna arriba,
Si quisiera yo podría tocarla,
Pero no quiero tocarla,
Quiero ser coral,
Quiero enmudecer totalmente,
Pero el latido me recuerda,
Que arriba la luna brilla,
Solo es una caída,
En lo profundo de mi soledad.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Corazon canibal


Tristeza que en mi alma mora,
Como un depredador que todo consume,
Corazón caníbal,
Valles de espuma,
Lacerantes palabras en forma de poesía,
Da igual que parezca o sea mentira,
Me da lo mismo,
Y es que me da nadas,
Lo que ellos digan,
Lo que ellos no digan,
En insuficiencia hepática,
Controlada la herida,
Perdí una vez el rumbo,
Pero lo encontré enseguida,
Prefiero guardar silencio,
En las bóvedas solitarias,
De una sepultura maldita,
Camino entre hojas secas,
Impávido el viento se asoma
Un grito de silencios,
Un silencio hecho a gritos,
Guarecida por mi ángel caído,
Decir lo que no he dicho,
Por el paseo de castaños,
Entre las hojas mojadas,
Una niña aun juega,
Creyendo que existen las hadas,
Un palacio de cristal,
Con la bóveda partida,
Una actitud prepotente,
Un cumulo de ojos sin vida,
Lacera el aire y lo sientes,
En la cúspide aun caída,
Retazos de un cuadro añejo,
Rotura de lenguas podridas,
Y un antifaz en el suelo,
Silencio guardo y espero,
Con los labios cosidos,
Que me llegue el mortal acero,
porque para mí no hay salida.

oda a la primavera


Es el sueño de una vida,

Que de pronto se apago,

En un valle desolado,

Una idea

un color,

Más cuando gritas al cielo,

Soportando el temor,

Conmutando la esperanza,

En un triste corazón,

Una aspera envoltura,

Como frágil ruiseñor,

Con añoranza lejana,

Todo es un simple eslabón,

De la cadena perdida,

Un cordon umbilical,

Que une una vida,

Mi vida,

Al sueño de un hada de cristal,

Sueño,

Despierto,

Despierta,

Sueña.

Pues así corroboro


Que la vida es solo sueño,

Y los sueños , sueños son.

(calderon de la barca)


miércoles, 2 de diciembre de 2009

Cronicas de la sangre.


La maldición de la sangre: La maldición del Guerrero.
Eran grandes días de gloria para el rey Gunnar, el más grande de los reyes de aquel momento, su reino se había extendido hasta las Islas bretonas donde encontró el amor.
Se trataba de una joven hija de un bretón, la joven aparte de ser muy joven para Gunnar le odiaba, aunque el fiero rey consiguió que ella le amara y de aquel amor engendrara un hijo. Las dos esposas de Gunnar no compartían el amor por la joven reina y fueron a pedirle a la hechicera de las montañas de la luna que matara al bebe y a la joven reina, pero la hechicera dijo que aquel niño seria suyo por que así se lo habían prometido los dioses.
Así fue como el día que la joven reina comenzó con el parto el cielo se oscureció y los mares bramaron, la gente se guareció en sus casas temerosas de la furia de Odín, tras seis horas de parto nació un niño un varón, el hijo del rey vivo, pero la joven madre falleció.
Al heredero de Gunnar le llamaron thorir, nombre del padre de Gunnar y le fue impuesto por que era rubio y con los ojos del cielo como su madre...Así creció educado como rey y entrenado como guerrero, soporto la soledad de no tener el afecto de su madre, aunque fue sustituido por su abuela quien dijo que Odín había enviado a Thorir para protegerlos.
Aquel joven se enamoro de una muchacha de la aldea, Jora era su nombre, jamás hubo un amor tan puro y dulce como aquel, hasta que los hérulos (tribu de salvajes de mas allá de las montañas de la luna) atacaron la aldea cuando los guerreros estaban en uno de sus viajes, violaron saquearon y la joven Jora falleció.
Cuando el Rey Gunnar y su hijo Thorir regresaron juraron venganza y marcharon a vengarse, pero todos fueron asesinados sin piedad, Thorir herido de muerte fue recogido por la hechicera, pero falleció y así fue como la familia y los descendientes del gran Gunnar murieron a manos de los hérulos.
La maldición de la sangre: La maldición del dragón negro Thorir.
No fue como esperaba, todo salió mal, eran más numerosos y mas fuertes pero escuche una voz tras de mí una mujer con todo su cuerpo cubierto por un velo negro se acercaba hacia mí, era la muerte, Odín me llamaba y yo me reuniría con mi amada Jora.
Me golpearon con un hacha, caí…. Pero cuando abrí los ojos, la mujer cubierta con la capa negra me observaba muy seria.
Dijo cosas que al principio no comprendí pero que con el tiempo e incluso ahora entiendo muy bien, ella me salvo dándome a beber su sangre, me convertí en un señor de la noche, mi estandarte el que veía desde niño en sueños siempre fue un dragón negro, ahora era un dragón negro, eso susurraba aquella mujer sin cesar:
- tú serás el más grande señor de tu estirpe y me darás el descanso eterno.
Pronto mi único alimento fue la sangre, mis heridas sanaron, pero no el dolor del amor perdido y de saber que nada ni nadie de los míos vivían me consume o lo hacía.
Cuando descubrí que aquella mujer pacto con los hérulos la caída de los míos, la di el descanso pero incluso con su muerte y la matanza de los hérulos que siguió, no calmo mi alma.
Recorrí muchos lugares, así conocí a una joven y hermosa muchacha japonesa Shakura, mi única hija de sangre, después de sufrir un ataque por parte de unos bandidos mientras regresaba a su casa, sin embargo esto tampoco calmo la soledad de mi alma.
Poco a poco fui el ser solitario, un Nosferatu al que temían y odiaban.
Pronto sentí que el poder era un arma de doble filo, tras la primera guerra vampírica se creó la sociedad a la que pertenezco, gracias a ella descubrí el amor de nuevo, una bella jovencita, tan dulce y solitaria.
Eso sucedió cuando Marcelo Turín y yo acudimos a ver que ocurría en unas colonias españolas...
La dulce humana dejo de serlo, convertida en vampiro y abandonando a su suerte después, pensamos que era ella la causante del caos, la dejamos a su suerte pero yo sentía que aquella mujer era distinta, así que no regrese espere a que ella se diera cuenta de lo que ahora era, así volvió a su casa y de allí partió pero con un bebe humano, me esquivo durante mucho tiempo, pero poco a poco me gane su confianza, ahora confía en mi.
Descubrí quien la convirtió en una no muerta. No se hace a uno de los nuestros y se le abandona sin mostrarle lo que es.

martes, 1 de diciembre de 2009

Cronicas de la sangre.


La maldición de la sangre: la maldición del Rey
No hubo nacimiento más esperado, ni tampoco más temido, habían predicho que esto ocurriría, los sacerdotes sabían desde mucho tiempo atrás que un gran guerrero nacería, un guerrero cuyo nombre sembraría terror y honor para los dioses, su madre Izul siempre pensó que sería distinto, grande y fuerte, pero aquel joven duro y luchador que la fue arrebatado desde que comenzó a caminar era tan dulce y cariñoso como el resto de los bebes.
Por desgracia para ella no nacieron mas bebes, algo en su interior se rompió al dar a luz a aquel hijo tan esperado y su vientre no dio más hijos.
Eso y una tristeza enorme acabaron con su vida los dioses se la llevaron con ellos, pero lo cierto es que ella se arrojo a un pozo y no volvió a aparecer jamás.
Así Izcoati creció y se fortaleció, gano batallas y fue un rey justo, tenía todo cuanto podía desear y era feliz, más un día mientras dormía una extraña mujer se le apareció en sueños, ella le nombro por su nombre, le enseño un estandarte, le dio una palabra…. era su madre que le buscaba.
Poco a poco el comenzó a odiar la luz del día, sus ojos no tenia vivacidad y rechazaba la comida, solo de noche era el Izcoati de siempre.
Un día de cosecha el rey desapareció y no volvió, los dioses celosos se le llevaron con ellos, se tiro a un pozo para buscar a su madre.
La maldición de la sangre: la maldición de Izcoati.
No sé cómo pudo pasar, pero aquella mujer apareció de las sombras, su piel de ébano y aquellos labios eran miel, aquella figura parecía volar por la habitación, y la bese y la di mi amor.
Pero ella no quería un hombre ella quería un guerrero y no la importaba seducir y matar para conseguirlo, necesitaba alguien capaz de matarle a él, al guerrero negro.
Un autentico señor de la noche, pero esta es otra historia, la mía, es que durante días deseaba a aquella mujer solo pensaba en ella, solo la amaba a ella, su piel fría y suave era como un suave y sedoso placer, me enloquecía pensar que no la vería hasta la noche, y así poco a poco fui convirtiéndome en un hijo de la noche.
Un buen día ella no volvió, yo aborrecía a las demás mujeres, odiaba la luz, odiaba la comida solo quería sangre, sangre dulce y espesa, su color de piel como chocolate y como él era amargo y suave, sedosa y la amaba.
Me marche siguiendo su olor, la sentía y ella me llamaba y yo la amaba.
Así conocí al más grande de los señores de la noche y me enfrente a él, así fue como condene a su damita en aquella plantación, desolada, por amor a mi querida Nefer-It, aun mi alma condenada se alegra cuando ella sonríe… mi dama de la noche, mi amor.
Pero me confundí con la damita, resulto ser más dura de lo que parecía y los humanos no pudieron con ella.
El señor de noche, el dragón negro no es tan duro como parece pues no repudio a la damita, incluso sabiendo que era mi beso quien la convirtió en lo que ahora es, una criatura sin familia, sin casta, pero el muy estúpido se hizo cargo de la escoria.
Nosferatum le llaman, jajajja señor de las ratas le llamo yo.
El sabe que yo soy el causante de aquello y que mi amada no está sola.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Aun me recuerdo.


Aun me recuerdo caminando por calles vacías,
Calle oscura,
Calle fría,
Aun me recuerdo sin quedar con nadie,
Yendo sola a buscar compañía,
Sabiendo donde los encontraría,
Del bulevar a Lavapiés caminando,
Porque hasta Lavapiés no tendría ni un pavo,
Aun me recuerdo en el jardín botánico,
Intentado pintar con palabras las flores,
Caminando sola,
bebiendo sola,
Aun me recuerdo siempre aburrida,
Sorteando a los babosos todos los días,
Sabiendo regresar sola a casa,
Después de cerrar los bares de Lavapiés,
Sola y en soledad definida,
Hablando con el mimo de la gran vía,
Mientras me insultaban las lumis,
Por atajar por montera,
Esa pequeña vikinga callejera,
Por compañera mi soledad comprensiva,
Ella no me dejaba de noche ni de día,
Y un buen día,
Alguien empezó a caminar a mi lado,
Me hizo dejar la rutina,
Del bulevar y Lavapiés todos los días,
Me hizo mirarme en el espejo,
Viendo que frente a mi azrael reía,
Aun me me acuerdo de aquellos días,
En los que vagaba buscando libros,
Para aclarar mis pesadillas,
Todo valía para no dormir jamás,
Todo servía si de pronto amanecía,
Pero no había compañeros,
Esa soledad era solo mía,
Paseos por el retiro frente al ángel caído,
Descubriendo que era la errata de un libro,
Buscando silabas ocultas en las páginas de mi vida,
Encontrando que de pronto,
Yo valía, tenía talento decían,
Jugaba,
ganaba,
Aun me acuerdo de tus discos,
De mis libros de poesía,
De los poemarios muertos,
De las verdades mal dichas,
Aun recuerdo la última borrachera,
Y te recuerdo mi amigo,
Con una llave en la mano,
Y en lugar de besarte,
Te vomite encima,
Pero no fue a mala idea,
Fue para defenderla a ella,
Mi soledad tan querida.