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El viaje


Caminé durante horas ,bajo la luz de la luna llena que iluminaba el valle de las sombras.

Finalmente encontre el lugar exacto donde poder cavar y allí en medio de la nada mas absoluta enterre mi corazón.

solo mientras navego vuelve a la vida, entre brumas de recuerdos, que en sustancia creo que no existen.

Precisamente por que son realidades en si mismos.











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Azrael

Gordita

Mi Tiempo

MADRID

martes, 29 de diciembre de 2009

cañamones

Y descubrí tras una mata,
Un puñao de cañamones,
Recuerdos llegaron a mi,

Que días tan alegrotes,
Los que vinieron a mí,
Días de vino y rosas,

Ya hace que no nos vemos,
Y esto comienza a cansarme,
Pues miro los cañamones,
Y la añoranza me corroe,

Hay amigo
Cuanto tiempo que no vienes por Madrid,
Este invierno viene frió y duro,
Y no te tengo junto a mí,
Hay colega,
Que días de diversión con la sonrisa en la cara,
De sueños y frivolidades,
Éramos solo chavales,
Hay tío,
Que dolor me da ahora no verte,
No poder felicitarte,
No poder decirte eso de:

Que buen rollo hace en Madrid,
Como cantan cañamones,
Que dulce sabe la sidra
Y que duro es darse estos madrugones.

viernes, 25 de diciembre de 2009

de la noche a la muerte.

El tiempo que le cante a la noche,
Los días en que pedí deseos,
Cayeron en el olvido
No queda nada de lo que fui,
Nada de lo que soy,
Es pare de aquello,
Siempre han querido obtener
De mi lo que yo parezco,
Pero no soy nada
Por lo que nada puedo
Parecer a sus ojos,
Soy la silenciada voz
De la experiencia,
Pero qué experiencia?
Curioso cómo funciona,
El reino de los sueños,
Unos se sienten felices,
Rodeados de amor,
Yo creo que mi ser
No es feliz porque necesita
Algo más
Y ese algo más se quedo,
En el mundo de los sueños,
Donde ya no hay posibilidad,
De volver al no ser
Que atravieses la puerta,
Del cementerio.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

flores de luz


Flores de luz
Sobre ataúdes de plomo,
Nombres de todos,
Entre escombros de palabras,
Un abrazo para ocultar tus sentimientos,
Una sonrisa para ocultar tu dolor,
Sencillas prendas de amor,
Apostilladas en gris perla,
Como nombres en las lágrimas,
Así son las palabras de mi boca,
Una creación que sucumbe,
Envuelta en papel de caramelo,
Una mentira para ocultar el dolor,
Dices y cuentas,
Pero no me impresionan tus versos,
Ya no,
He aprendido a ser lo que quiero,
Tus halagos son solo palabras,
En mis oídos,
No hay más ni menos,
Pero eso si,
Nos encontraremos donde las letras,
Creen mundos
Y allí seremos libres,
Seremos auténticos,
Seremos caricaturas de cartón piedra.
Pero no seremos nada más.

nada de nada


Como osasteis levantar la voz,
Como osasteis intentar cambiar,
No se puede,
No se debe,
No ha de ser y por eso no será,
Como de los angelitos caídos,
Se levanta la voz,
No me puedes,
No me debes,
No he de ser y por eso no seré,
Como clavaron lanzas en los costados,
Enemigos míos son lo que son tus amigos,
No te puedes,
No te debes,
No has de ser y por eso no serás,
Como temes mi ira cuando no me conoces,
Cuando solo soy una indefensa mujer,
No le puedes,
No le debes,
No han de ser y por eso no serán.

Aquel cuyas alas bate la noche,
Con el poder del pantano en su coraza,
Como una mariposa en sus manos,
Así será como seré,
Cuando llegue mi momento,
Partiré y nada tendré,
Nada os deberé,
Nada os agradeceré
Y por sobre todas las cosas,
Nada os daré.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

palabras.


Palabras que cortan el aire,
Que descubren donde estas,
Que quitan o ponen,
Que suponen necedad,
Palabras de los más sabios,
Incrustadas en tu piel,
Palabras de unos y otros,
Que dicen o cuenta
Un por qué,
A veces entre los vientos,
Algunas van enredadas,
Palabras de amor,
Lisonjero,
Que no fueron al final nada,
Otras veces en escritos,
Entrelazadas cabalgan,
Dejando ver sus sufijos,
Pero solo son palabras,
Y cada vez que yo escribo,
No consigo decir nada,
Solo palabras escribo,
Pero solo son palabras.

domingo, 13 de diciembre de 2009

mundos oscuros II parte.


Mundos oscuros II parte.
Camino pisando calaveras, durante más tiempo del querido por su parte, pero era necesario llegar hasta el paramo de la desolación de mas allá del rio de las lamentaciones.
Iban en silencio, ella junto a él, sabía que cuando ella aminoraba la marcha él hacía lo mismo para no dejarla atrás.
Un árbol de ahorcado frente a ellos, les hizo saber que habían llegado a dicho paramo, sus ojos comenzaron a derramar lagrimas.
El se giro sorprendido, siempre le sorprendían los humanos y era grato más que divertido, silenciosos los dos dejaron atrás aquel árbol maldito, como si en un sendero de pesadilla caminaran, lo hacían pero no había camino.
Ella de pronto comenzó a llorar parándose en seco, el no comprendía aquel dolor pero era necesario seguir antes de que el amanecer hiciera salir a las hienas de las almas, depredadoras infames de almas humanas y claro era seguía siendo humana.
Estiro de su brazo pero ella no se movió, el comenzó a impacientarse, aquello no tenia por que pasar.
Un frio glaciar la hizo mirarle cuando su fría mano la toco el rostro, era tan dulce y era tan amargo hacerla volver a pasar por aquello, pero ella tenía que volver a saber, ella tenía derecho a saber y el tenía el deber de acompañarla.
No hubo más interrupciones ella siguió caminando, aunque se la escuchaban los gimoteos, ella no se detuvo.
Un momento después estaban en medio del lugar exacto, los buitres lo señalaban desde lo alto.
Ella cayó de rodillas y el la levanto, no era el momento de dejarse llevar por el desanimo, no ahora, los seres sin ojos surgieron de las sombras, seres de pesadillas con sus brazos de nadas alargándolos a cada instante para tocarla, el los apartaba sin dejar de mirarla- debes mirarlos estarás sola pero yo estaré contigo si me necesitas-dijo él y se fue.
Los gusanos recorrían el suelo, el hedor la hacía desear desaparecer pero siguió allí de pie, vio como paso todo, el hospital, la sala de espera, el diagnostico y luego se vio, en aquel habitáculo lleno de mujeres desesperadas, separadas por cortinas, la cama de un hospital el olor a desinfectante, el olor de la sangre que salía de aquella sala en semi oscuridad, las ataduras, la lámpara en los ojos la careta en la cara…. aquellos médicos con batas verdes y mascaras la miraban, ella se miraba entre ellos…..
Las manos de los sin brazos la acariciaban la cara, el pelo, la cogían las piernas… los gusanos, las escolopendras surgían de los ojos de las calaveras caídas bajo sus pies.
Grito, grito, grito y su voz se perdió entre los susurros de aquellos sin nombre,
Golpeo, golpeo, golpeo y sus puños se perdieron entre los brazos de aquellos sin nombre.
El suelo se volvió sangre, de su corazón una mano salió intentando cogerla la garganta, sus manos intentaron impedir aquel ataque, fue cuando tuvo conciencia de que estaba siendo atravesada como si fuera de aire.
Entonces supo y lo supo con la certeza de la exactitud en sí misma, que ella no podía haber evitado lo que ocurrió en aquella mesa de operaciones, un enorme y serpenteante dragón surgió del suelo, era él.
La miro a los ojos, ella vio en ellos su propio reflejo y algo mas, vio una promesa, un sueño, un mundo, una llave y entonces regreso.
Todo se quedo en silencio, aun no había amanecido, una figura la observaba en silencio, una luna roja brillaba en el cielo y un buitre egipcio comía algo de su mano, si ella se había arrancado el corazón.
Se pusieron de nuevo en marcha, dejaron al buitre egipcio y su festín en aquel lugar llamado paramo de la desolación y regresaron mientras el cielo iba cogiendo colores de amanecer y las lágrimas de ella ya no caían.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Mundos oscuros I parte.




En lo profundo de un mundo sin vida,
Un dragón dormitaba,
Un día le visito una joven,
A él le atrajo no por su belleza,
Si no porque era humana,
No calmo su corazón,
Pero si le hizo acompañarla a casa,
Caminaron por senderos no conocidos,
Oscuros castillos desolados,
Paramos desiertos rojos,
Mientras el viento mecía un segundo,
Así los minutos se hicieron eternos,
En aquel mundo sin vida,
En la devolvió a su casa,
Pero siempre la visitaría,
Ella creció,
Se endureció tanto como la piel del dragón,
Tan dura fue su piel,
Que se volvió coraza,
un día el dragón volvió,
Quería que ella visitara
El mundo de pesadilla de donde la saco,
Era necesario,
Era carme,
Era amor,
Era su alma,
Así ella viajo y viajo,
Durante unos minutos,
Que fueron mucho tiempo en el oscuro,
Así el la acompaño a un mundo,
De muertos sin rostro.
Ella abrió una puerta,
El la cerró tras ella,
Ambos buscaron su luna,
Así ella en la noche dada,
Encontró una tumba sin nombre,
Sin nada,
El la acompaño y dijo,
Susurra,
Bajo la luna roja,
De aquel lugar infecto,
Danzan los chacales,
Graznidos da el cuervo,
Sonríe la lechuza,
Y los buitres son los amos del cielo,
Así,
Como fue,
Fue,
Mas el tiempo corrector humano,
No pasa en el mundo eterno,
Pues son los minutos horas,
Y son las horas parte de lo eterno.

vivo en mi infierno.


No es un paso atrás,
Deja de dar un paso a delante,
Contente a la hora de hablar,
por si lo que cuentes cobra vida,
incide de nuevo en tu herida,
es más fácil dejarse llevar,
que luchar en esta vida,
clávate los pies en el suelo,
para no caer de rodillas,
deja que pasen todos en procesión,
es mejor verlos de golpe que de dos en dos,
piensa y no lo dejes para luego,
porque luego puedes estar muerto,
cobra vida,
pero muere,
así no tendrás nada que temer cuando
Azrael venga a verte,
Y si aun te queda algo de tiempo,
Ven a visitarme
Vivo en mi infierno.

viernes, 11 de diciembre de 2009

nada


He descubierto la nada,
Encontrado la palabra exacta,
Mientras la escribía,
La olvide.

Más miro a tus ojos,
Encuentro la palabra perdida,
Encuentro lo dicho,
Mil veces.
Me veo al final del camino,
Es un principio,
Es mi propio destino,
Nadie cambia las manecitas,
No se para el tiempo,
Sin retroceso el cañón,
Ha detonado,
Haciendo explotar mil versos,
Ahora se lo no sabido,
Conozco cada uno de los detalles,
Formo parte de mi eslabón perdido,
me leo y me busco,
solo veo bares,
y en el sin fin de incertidumbres,
encontré lo que me hace distinta,
ahora se que sois unos cobardes,
ahora descubro que sin mi,
no tenéis vida.

jueves, 10 de diciembre de 2009

va una de psicosis colectiva. miuau, miau, caigo de pie.


Como crees que me sentí,
Cuando con la grapadora te quise coser la boca,
Como crees que me sentí,
Cuando me hacías burla dirigiéndote a mí,
No estuvo bien,
No estuvo mal,
Pero si te doy con la maquina en la cabeza,
Lo mismo te ilumino con mis ideas,
Déjame que te cuente un cuento,
El de los eunucos membrillos como tú,
Déjame bailar al son de los violines,
Mientras te rasgo el alma con los tachines,
Idiota,
Como te atreves,
A intentar estar a mi altura con la palabra,
Jamás serás nada,
Porque estas hecho para ser eso,
Crees que por que eres graciosillo,
Mereces ser mejor que yo,
Pero si eres un pique,
Anda y que te ondulen,
Con la permanente y si no te llega el pelo,
Que te cosan trenzas a lo áfrica mouse,
Porque estas caduco,
Membrillo colega,
Eres un gentuzo y te lo digo yo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

desde las rendijas de una cárcel


Desde las rendijas de una cárcel,
Hecha con retazos de los sueños perdidos,
Busco un rayo de luz,
Que no llega,
Impenetrable es la luz.

Los mercaderes me entregan una bolsa,
Más jamás vendí a un amigo,
Quizás es por eso que aun los conservo
Como cuadros en la galería de arte,
Con sus clavos ardiendo cortando el aire,
Mi respiración no es necesaria,
Suelo conversar con mi sombra,
Mientras escribo unos versos,
De la economía del mundo,
Sé que en unos minutos,
Mi corazón se pondrá una de sus miles,
mascaras bellas,
después dejara de latir,
Para crecer en otro lugar,
Como soy
No he terminado aun,
Pero me cuesta mantener coherencia ,
Solo soy un incoherente verso,
Robado a la vida desde la profunda muerte,
No pedí esto,
Más lo tengo
Qué hacer cuando son estos los versos
Que quedan de un ser,
que estando muerto sigue vivo.

martes, 8 de diciembre de 2009

la silueta caida.


Sumergida en la oscuridad,
Profunda soledad,
Oigo mis latidos,
Mientras caigo a lo profundo,
Marca el silencio mi caída,
No respiro para qué?
Solo caigo y el silencio,
Me atrapa,
Me arropa,
Una silueta que hundiéndose,
Cae,
Y la luz ya no penetra,
Siluetas oscuras a mí alrededor,
Sinuosas figuras oscuras sin luz,
Pocos sonidos que escuchar,
Mar profundo,
Naufrago en la noche del alma,
Así me hundo sin salida,
Me ahogo sin hacer nada,
Más no necesito aire,
Porque el agua me abriga,
Solo necesito silencio,
Mudo encuentro entre mi misma
Y mi propio yo.
Y toco suelo,
Tierra al fin,
Veo la luna arriba,
Si quisiera yo podría tocarla,
Pero no quiero tocarla,
Quiero ser coral,
Quiero enmudecer totalmente,
Pero el latido me recuerda,
Que arriba la luna brilla,
Solo es una caída,
En lo profundo de mi soledad.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Corazon canibal


Tristeza que en mi alma mora,
Como un depredador que todo consume,
Corazón caníbal,
Valles de espuma,
Lacerantes palabras en forma de poesía,
Da igual que parezca o sea mentira,
Me da lo mismo,
Y es que me da nadas,
Lo que ellos digan,
Lo que ellos no digan,
En insuficiencia hepática,
Controlada la herida,
Perdí una vez el rumbo,
Pero lo encontré enseguida,
Prefiero guardar silencio,
En las bóvedas solitarias,
De una sepultura maldita,
Camino entre hojas secas,
Impávido el viento se asoma
Un grito de silencios,
Un silencio hecho a gritos,
Guarecida por mi ángel caído,
Decir lo que no he dicho,
Por el paseo de castaños,
Entre las hojas mojadas,
Una niña aun juega,
Creyendo que existen las hadas,
Un palacio de cristal,
Con la bóveda partida,
Una actitud prepotente,
Un cumulo de ojos sin vida,
Lacera el aire y lo sientes,
En la cúspide aun caída,
Retazos de un cuadro añejo,
Rotura de lenguas podridas,
Y un antifaz en el suelo,
Silencio guardo y espero,
Con los labios cosidos,
Que me llegue el mortal acero,
porque para mí no hay salida.

oda a la primavera


Es el sueño de una vida,

Que de pronto se apago,

En un valle desolado,

Una idea

un color,

Más cuando gritas al cielo,

Soportando el temor,

Conmutando la esperanza,

En un triste corazón,

Una aspera envoltura,

Como frágil ruiseñor,

Con añoranza lejana,

Todo es un simple eslabón,

De la cadena perdida,

Un cordon umbilical,

Que une una vida,

Mi vida,

Al sueño de un hada de cristal,

Sueño,

Despierto,

Despierta,

Sueña.

Pues así corroboro


Que la vida es solo sueño,

Y los sueños , sueños son.

(calderon de la barca)


miércoles, 2 de diciembre de 2009

Cronicas de la sangre.


La maldición de la sangre: La maldición del Guerrero.
Eran grandes días de gloria para el rey Gunnar, el más grande de los reyes de aquel momento, su reino se había extendido hasta las Islas bretonas donde encontró el amor.
Se trataba de una joven hija de un bretón, la joven aparte de ser muy joven para Gunnar le odiaba, aunque el fiero rey consiguió que ella le amara y de aquel amor engendrara un hijo. Las dos esposas de Gunnar no compartían el amor por la joven reina y fueron a pedirle a la hechicera de las montañas de la luna que matara al bebe y a la joven reina, pero la hechicera dijo que aquel niño seria suyo por que así se lo habían prometido los dioses.
Así fue como el día que la joven reina comenzó con el parto el cielo se oscureció y los mares bramaron, la gente se guareció en sus casas temerosas de la furia de Odín, tras seis horas de parto nació un niño un varón, el hijo del rey vivo, pero la joven madre falleció.
Al heredero de Gunnar le llamaron thorir, nombre del padre de Gunnar y le fue impuesto por que era rubio y con los ojos del cielo como su madre...Así creció educado como rey y entrenado como guerrero, soporto la soledad de no tener el afecto de su madre, aunque fue sustituido por su abuela quien dijo que Odín había enviado a Thorir para protegerlos.
Aquel joven se enamoro de una muchacha de la aldea, Jora era su nombre, jamás hubo un amor tan puro y dulce como aquel, hasta que los hérulos (tribu de salvajes de mas allá de las montañas de la luna) atacaron la aldea cuando los guerreros estaban en uno de sus viajes, violaron saquearon y la joven Jora falleció.
Cuando el Rey Gunnar y su hijo Thorir regresaron juraron venganza y marcharon a vengarse, pero todos fueron asesinados sin piedad, Thorir herido de muerte fue recogido por la hechicera, pero falleció y así fue como la familia y los descendientes del gran Gunnar murieron a manos de los hérulos.
La maldición de la sangre: La maldición del dragón negro Thorir.
No fue como esperaba, todo salió mal, eran más numerosos y mas fuertes pero escuche una voz tras de mí una mujer con todo su cuerpo cubierto por un velo negro se acercaba hacia mí, era la muerte, Odín me llamaba y yo me reuniría con mi amada Jora.
Me golpearon con un hacha, caí…. Pero cuando abrí los ojos, la mujer cubierta con la capa negra me observaba muy seria.
Dijo cosas que al principio no comprendí pero que con el tiempo e incluso ahora entiendo muy bien, ella me salvo dándome a beber su sangre, me convertí en un señor de la noche, mi estandarte el que veía desde niño en sueños siempre fue un dragón negro, ahora era un dragón negro, eso susurraba aquella mujer sin cesar:
- tú serás el más grande señor de tu estirpe y me darás el descanso eterno.
Pronto mi único alimento fue la sangre, mis heridas sanaron, pero no el dolor del amor perdido y de saber que nada ni nadie de los míos vivían me consume o lo hacía.
Cuando descubrí que aquella mujer pacto con los hérulos la caída de los míos, la di el descanso pero incluso con su muerte y la matanza de los hérulos que siguió, no calmo mi alma.
Recorrí muchos lugares, así conocí a una joven y hermosa muchacha japonesa Shakura, mi única hija de sangre, después de sufrir un ataque por parte de unos bandidos mientras regresaba a su casa, sin embargo esto tampoco calmo la soledad de mi alma.
Poco a poco fui el ser solitario, un Nosferatu al que temían y odiaban.
Pronto sentí que el poder era un arma de doble filo, tras la primera guerra vampírica se creó la sociedad a la que pertenezco, gracias a ella descubrí el amor de nuevo, una bella jovencita, tan dulce y solitaria.
Eso sucedió cuando Marcelo Turín y yo acudimos a ver que ocurría en unas colonias españolas...
La dulce humana dejo de serlo, convertida en vampiro y abandonando a su suerte después, pensamos que era ella la causante del caos, la dejamos a su suerte pero yo sentía que aquella mujer era distinta, así que no regrese espere a que ella se diera cuenta de lo que ahora era, así volvió a su casa y de allí partió pero con un bebe humano, me esquivo durante mucho tiempo, pero poco a poco me gane su confianza, ahora confía en mi.
Descubrí quien la convirtió en una no muerta. No se hace a uno de los nuestros y se le abandona sin mostrarle lo que es.

martes, 1 de diciembre de 2009

Cronicas de la sangre.


La maldición de la sangre: la maldición del Rey
No hubo nacimiento más esperado, ni tampoco más temido, habían predicho que esto ocurriría, los sacerdotes sabían desde mucho tiempo atrás que un gran guerrero nacería, un guerrero cuyo nombre sembraría terror y honor para los dioses, su madre Izul siempre pensó que sería distinto, grande y fuerte, pero aquel joven duro y luchador que la fue arrebatado desde que comenzó a caminar era tan dulce y cariñoso como el resto de los bebes.
Por desgracia para ella no nacieron mas bebes, algo en su interior se rompió al dar a luz a aquel hijo tan esperado y su vientre no dio más hijos.
Eso y una tristeza enorme acabaron con su vida los dioses se la llevaron con ellos, pero lo cierto es que ella se arrojo a un pozo y no volvió a aparecer jamás.
Así Izcoati creció y se fortaleció, gano batallas y fue un rey justo, tenía todo cuanto podía desear y era feliz, más un día mientras dormía una extraña mujer se le apareció en sueños, ella le nombro por su nombre, le enseño un estandarte, le dio una palabra…. era su madre que le buscaba.
Poco a poco el comenzó a odiar la luz del día, sus ojos no tenia vivacidad y rechazaba la comida, solo de noche era el Izcoati de siempre.
Un día de cosecha el rey desapareció y no volvió, los dioses celosos se le llevaron con ellos, se tiro a un pozo para buscar a su madre.
La maldición de la sangre: la maldición de Izcoati.
No sé cómo pudo pasar, pero aquella mujer apareció de las sombras, su piel de ébano y aquellos labios eran miel, aquella figura parecía volar por la habitación, y la bese y la di mi amor.
Pero ella no quería un hombre ella quería un guerrero y no la importaba seducir y matar para conseguirlo, necesitaba alguien capaz de matarle a él, al guerrero negro.
Un autentico señor de la noche, pero esta es otra historia, la mía, es que durante días deseaba a aquella mujer solo pensaba en ella, solo la amaba a ella, su piel fría y suave era como un suave y sedoso placer, me enloquecía pensar que no la vería hasta la noche, y así poco a poco fui convirtiéndome en un hijo de la noche.
Un buen día ella no volvió, yo aborrecía a las demás mujeres, odiaba la luz, odiaba la comida solo quería sangre, sangre dulce y espesa, su color de piel como chocolate y como él era amargo y suave, sedosa y la amaba.
Me marche siguiendo su olor, la sentía y ella me llamaba y yo la amaba.
Así conocí al más grande de los señores de la noche y me enfrente a él, así fue como condene a su damita en aquella plantación, desolada, por amor a mi querida Nefer-It, aun mi alma condenada se alegra cuando ella sonríe… mi dama de la noche, mi amor.
Pero me confundí con la damita, resulto ser más dura de lo que parecía y los humanos no pudieron con ella.
El señor de noche, el dragón negro no es tan duro como parece pues no repudio a la damita, incluso sabiendo que era mi beso quien la convirtió en lo que ahora es, una criatura sin familia, sin casta, pero el muy estúpido se hizo cargo de la escoria.
Nosferatum le llaman, jajajja señor de las ratas le llamo yo.
El sabe que yo soy el causante de aquello y que mi amada no está sola.

sábado, 28 de noviembre de 2009

Aun me recuerdo.


Aun me recuerdo caminando por calles vacías,
Calle oscura,
Calle fría,
Aun me recuerdo sin quedar con nadie,
Yendo sola a buscar compañía,
Sabiendo donde los encontraría,
Del bulevar a Lavapiés caminando,
Porque hasta Lavapiés no tendría ni un pavo,
Aun me recuerdo en el jardín botánico,
Intentado pintar con palabras las flores,
Caminando sola,
bebiendo sola,
Aun me recuerdo siempre aburrida,
Sorteando a los babosos todos los días,
Sabiendo regresar sola a casa,
Después de cerrar los bares de Lavapiés,
Sola y en soledad definida,
Hablando con el mimo de la gran vía,
Mientras me insultaban las lumis,
Por atajar por montera,
Esa pequeña vikinga callejera,
Por compañera mi soledad comprensiva,
Ella no me dejaba de noche ni de día,
Y un buen día,
Alguien empezó a caminar a mi lado,
Me hizo dejar la rutina,
Del bulevar y Lavapiés todos los días,
Me hizo mirarme en el espejo,
Viendo que frente a mi azrael reía,
Aun me me acuerdo de aquellos días,
En los que vagaba buscando libros,
Para aclarar mis pesadillas,
Todo valía para no dormir jamás,
Todo servía si de pronto amanecía,
Pero no había compañeros,
Esa soledad era solo mía,
Paseos por el retiro frente al ángel caído,
Descubriendo que era la errata de un libro,
Buscando silabas ocultas en las páginas de mi vida,
Encontrando que de pronto,
Yo valía, tenía talento decían,
Jugaba,
ganaba,
Aun me acuerdo de tus discos,
De mis libros de poesía,
De los poemarios muertos,
De las verdades mal dichas,
Aun recuerdo la última borrachera,
Y te recuerdo mi amigo,
Con una llave en la mano,
Y en lugar de besarte,
Te vomite encima,
Pero no fue a mala idea,
Fue para defenderla a ella,
Mi soledad tan querida.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Las cronicas de la sangre.


Crónicas de sangre: La Maldición de los Gonzálvez.

Los condenados bajaban del barco, los juicios eran rápidos para los traidores.
En el navío que llevaba por nombre El Crucificado, llegaban más de cincuenta hombres condenados en las colonias Españolas, la condena más grave era la muerte y la más leve eran las condenas perpetuas , de los que sabían no saldrían jamás.
Aquella joven, llevaba un vestido de Señorita criolla, un velo negro cubría casi todo su rostro, la acusaban de ser la causante de la muerte a cinco hombres y una mujer en la plantación de su padre, aunque se la juzgaría ya estaba condenada a morir en prisión, más de treinta años eran suficientes hasta para una señorita de buena cuna como ella.
La palidez de su piel y su cabello de color castaño la daban una imagen irreal, desde que fue apresada no había comido, se negaba a hacerlo, entre los muertos estaba su prometido.
Los hechos un tanto extraños habían ocurrido una noche de luna llena, el prometido de la joven el más poderoso de los señores de las plantaciones en la Isla volvía de cacería junto con sus cuatro amigos de igual alcurnia cuando entraron en la habitación de la joven.
La encontraron maltrecha en el suelo junto a un enorme charco de sangre, los hombres estaban muertos a sus pies al igual que el ama que la cuidaba.
Sus manos estaban manchadas de sangre y lo único que supo decir es que ella había sido la causante de la muerte de aquellos hombres y esa mujer.
Fue conducida a El Crucificado, pero la llevaron en un compartimento apartado.
Durante su estancia no quiso comer ni beber, excepto por la desaparición de 4 hombres en la travesía todo fue normal.
Conducida al penal para ser encarcelada, inmediatamente y por petición de su padre se la hizo un juicio privado, para no causar malos informes a la familia.
Durante el juicio el mal aspecto de la joven hacía presagiar que moriría pronto, por lo que la llevaron de inmediato a su celda.
Un año más tarde, el padre de la joven pidió verla para informarla de la muerte de su madre, se encontró un cuerpo con sus ropas, llevaba mucho tiempo muerto y se la dio sepultura.
Aunque su padre lloro mucho ambas muertes, la de su esposa y su hija, fue consolado por una hermosa dama de la corte Española, Dolores de Bermejo con la que se caso y pronto concedió un hijo.
No se sabe muy bien como ocurrió, pero algo salvaje entro en la plantación matando a la feliz familia, fue una hermosa noche de luna llena, la casa fue abandonada aunque no así la plantación que fue adquirida por los Señores de Guzmán de Iruña, aunque la casa fue destruida inmediatamente pues decían ver un fantasma paseando por la casa.
Durante muchos años unos animales salvajes, mataban a los trabajadores que no se retiraban a la caída de la noche, pero tras la muerte del Señor de Pedrales, no volvió a ocurrir ninguna otra muerte en aquella extraña plantación aunque los lugareños aun hoy la temen y no se aventuran por la noche por ese lugar.

Crónicas de Sangre: la maldición de la sangre.

Mi nombre es Melinda Gonzálvez, condenada por defenderme de aquellos que no me defendieron, condenada a morir en un lugar alejado de mi casa y mi familia, por mi maldición:
La sangre.
Aquel barco era un lugar hediondo, nauseabundo, olor de los vómitos, pescado salado, mar, sudor y excrementos, era algo que me descomponía, durante todo el juicio y antes del mismo sentí el odio de mi padre, sentí su miedo convertido en rechazo brutal.
El tribunal me temía, sentía su miedo, su terror a cada movimiento de sus cabezas, me llevaron a la celda y me dejaron allí, un trozo de pan rancio y agua y gachas saladas, en aquella celda había una mujer muerta y era yo misma.
Un día el guardián cansado de ver como dejaba la asquerosa comida intacta, cometió un error, entro en la celda para ver si el bulto que no se movía seguía vivo.
Sangre, eso es lo que llaman maldita,
Pero hace palpitar y latir corazones,
Creen que están más vivos que yo,
Porque les late el pecho,
Pero yo Salí de allí con fuerzas y ropa nueva,
El murió vestido de mujer muerta.
Cuando conseguí llegar a mi casa, mi madre había fallecido y mi padre, el gran Señor de Gonzalvez había encontrado una hermosa mujer y le había dado un niño, cuando mi hermano murió de paperas mi padre cambio, ahora era muy feliz.
Durante mucho tiempo observe a mi hermanito y a su madre, una coqueta y engreída mujer de la corte española, algo que yo debía haber sido, la odie pero más me odie a mi misma por ser el monstruo en el que me había convertido, sentí que era la hora de acabar con aquellos que habían convertido mi vida en lo que ahora era, no me arrepiento de nada.
Tome las ropas de aquella engreída dama y a mi hermanito y me marche, tome un barco destino hacia España, aunque solo llegamos vivos las ratas, el bebe y una vaca que iba en el barco.
Con el dinero que traje de la plantación le deje al cuidado de las monjes de Silos, los que me agradecieron hasta que el joven creció y vino a conocerme a Paris, el dinero que les enviaba para su manutención.
Pero la maldición de la sangre no es buena para los que son como él, no es bueno tenerle cerca, no es bueno tenerme cerca.
Aun hoy vigilo en las sombras a los miembros vivos de lo que es mi familia y aunque no siento orgullo por lo que hice, vengué la falta de familia de mi familia.

cartas desde el infierno- des lettres depuis l'enfer


cartas desde el infierno- des lettres depuis l'enfer





Se que últimamente no conseguimos juntar los relojes, verano y vacaciones que acabo con un hasta mañana, ahora mi corazón solitario esta un poco mas que lo estaba antes.



Se que la amistad es algo complicado de conseguir y por eso la valoro como se valora el oro, no quiero perderte como amigo y si eso significa no ser nada mas, que así sea y así será.



No puedo pretender tenerlo todo, puede que el tiempo corruptor de romances de amores de cine y televisión, sea la única forma de que nos salve, de convertirnos en seres de ciencia ficción.



cuando nos veamos siempre nos reconoceremos como amigos y no dejemos de ser almas puras y no fieras de un circo del amor.



Seremos confidentes, siempre que podamos tolerarlo, claro.

martes, 24 de noviembre de 2009

el regreso a la entrada de la nada.





La cólera de unos pocos,
Clama venganza en las venas
Sostenidos los comienzos,
Ahora resultan cadenas,
Sometidos unos pocos,
Al invierno de las penas,
Borraban en plurales locos,
Mi corazón,
Mis arterias.
Ahora en un silbido de silencio alado,
En soterrados momentos,
Como velas las estacas,
Arde el corazón equivoco,
Quema la espada en las manos,
De los unos y los mismos,
Que son otros del pasado.
Oh, como pude confundirme tanto,
Como pude creer que me ayudabas,
Como este corazón indómito,
Se hundió en las gélidas aguas de la nada,
Pienso y pienso,
Más no consigo saber nada,
De por qué salto de esa forma a la nada,
Ahora ya pasado el tiempo,
En un cumulo de estrellas veo,
Que tú estabas apangado y necesitabas mi fuego,
Crees que volver a empezar es posible,
Más diré que eso es solo uno de mis cuentos,
Cuando dije que esto había terminado,
No hablaba de posibles,
Lo dije muy en serio.
Miro mis manos y alas me salen,
De entre los dedos cortaron aplomo,
Una voluble criatura de sueños,
Mezclada con la realidad de los ogros,
Sé que ahora tienes miedo,
Yo ahora estoy muy asustada,
Pero se y juro al mismo tiempo,
Que voy a volver a verte con la cabeza muy alta,
Mis fantasmas en manada vienen,
Como cuando vienen mis amigos,
Solo que de estos aun conservo cuatro o cinco,
De los otros me brotan como enanos de un circo,
Si tu eres para mi,
La profecía maldita,
Yo soy para ti
Alguien voló sobre el nido del cuco.

domingo, 22 de noviembre de 2009

una de mis divagaciones


Interpretas las palabras, según como estés de ánimo, unas veces te sientes feliz y otras las mismas palabras te duelen sin motivo aparente.
Últimamente, estoy en fase rem, o quizás es porque ya desperté pero me siento, sencillamente distinta, eso no es ni bueno ni malo, solo es una forma de sentir, creo que estoy divagando.
Unas veces dices cosas sin sentido y otras veces dices sentidos sin cosas, con esto quiero decir que algunas veces te gustaría quedarte callada, siendo transparente, es como si todos quisieran escucharte y escuchar lo que ellos quieren.
Como cuando eras niña, cuando jugabas a la cuerda y te decían a que juego jugamos, y tú en susurros decías a duples no, y todas gritaban entusiasmadas si, vamos a jugar a duples…. En fin el no debía ser un sí, o quizás es problema de enfatizar las palabras.
No es no, lo pongas donde lo pongas pero claro según quien lo interprete, un no puede ser un sí, esto lo he aprendido con los años y un bizcocho, pero no precisamente por eso ha sido hasta mañana a las ocho.
Si tienes un amigo guárdalo por que tienes un tesoro, pero la mayoría de las veces esos tesoros salen ranas, bueno más que ranas salen peces, otras veces esos tesoros te salen caros y más que amigos pareces tener una especie de princesas que buscan paladines a la taza, muy ricos pero claro yo no soy un paladín de esos, soy una mujer y con removerme bien, lo único que consigues a buen seguro es que vomite.
En fin, las cosas son como parecen o parecen como son, pero no siempre……. Me he confundido otra vez, pero está bien equivocarse de vez en cuando, por que eso te hace saber quién eres y donde estas, yo solo soy yo y el resto es mera conjetura poética.

´Volveré a mi bosque de hadas de donde es mejor no salir ´

miércoles, 18 de noviembre de 2009

la hora del sin sentido.


La hora del sin sentido.

Un camino suave,
hecho de gasas,
Se mece bajo la suave brisa,
Mono cromados contornos,
un sollozo me llama,
una niña en un rincón
un cine a sus espaldas,
risas se burlan
coletas, dientes, gafas,
sollozo que llega dentro,
de la mano ella se calla,
no me deja se para,
son sus auténticos ojos,
es su autentica cara,
en silencio,
Las manos ahora me agarran.
Un silbido de tiempo
me llama,
puerta al fondo,
más no eran niños,
falacia.
La luna desde el oscuro cielo llora,
Mientras se ríen a mis espaladas,
¿Cómo pude confundirme tanto?,
Y el tiempo en gris eterno,
Sin sentido es el ahora.

la muerte de una flor.


Situada frente a la ventana,
Oyó como tras ella se cerraba la puerta,
Vio caer una a una las hojas secas,
Del árbol situado frente a la ventana,
El sol ya casi se ocultaba tras una enorme nube,
Pronto llovería pero no hoy,
Excepto por el hilo de baba que caía lento,
De las comisuras de sus labios,
Al tener la cabeza inclinada hacia el lado derecho,
Hubiese parecido un cadáver,
Un soplo de aire frente a su cara la hizo parpadear,
Un soplo de aire fresco a pesar de estar cerrada la ventana,
Una figura de negro estaba situada frente a su cara,
Alzo los ojos para poder ver de quien se trataba,
Aquel ser desato primero la mano izquierda,
Luego muy despacio la derecha,
Finalmente desato la sabana que le ataba el cuello a la silla,
Ella cayó de frente,
Desplomándose como un fardo de harina contra la pared,
Su cabeza golpeo al radiador que había justo debajo de la ventana,
Su cabeza golpeo el radiador que había justo frente a ella,
No pudo nadie entender como había ocurrido,
Aunque su cuerpo cayó golpeándose contra el suelo,
Rompiendo lo que el radiador había dejado intacto,
Su sangre se disperso manchando el suelo y a ella misma,
Sus ojos abiertos y fijos aun pudieron ver,
Un montón de seres vestidos de blanco,
Un ser que todo de negro se marchaba sin ser visto,
Y se alegro de que él hubiese ido a buscarla,
Sintió que todo tenía sentido en aquel sin sentido,
Y sin más, su vida desapareció definitivamente de aquel cuerpo,
Aunque llevara en estado vegetal un cuarto de siglo,
Y murió como cuando se limpia la baba de un anciano,
Sin ningún tipo de sonido ni grito,
Con una caída seca y discordante,
En un suspiro sin oídos,
Sola y en soledad agrupada,
En simple y complicada agonía,
Con la inocencia que da no conocer nada,
Con la suavidad de la nada en el filo de un cuchillo,
Se corto la silenciosa vida,
De un ser sin vida aparente,
Y aunque nadie entendió como se corto las ataduras,
Por fin fue libre de morir,
viendo el jardín,
En la tarde de otoño en la que aquella vida,
Se convirtió en la de un vegetal solitario y sombrío.

lunes, 2 de noviembre de 2009

l´ánge qui a perdu ses alies-la retraite


una ciudad sin corazón,
Gris y fría como el hielo,
Un sueño verde duerme,
Un palacete de quieres,
Corazón de cristal,

Vendaval de hojas secas,
paseo en pleno otoño,
Languido atardecer,

Una imagen que camina,
Bajo la lluvia incesante,
Una breve caricia,
Unos ojos que fueron,
Silva el viento,
Crece el recuerdo,
Suenan las castañas,
Como un lamento al caer contra el suelo,
El ángel caído parece dormir,
Mirando fijo al cielo,
Mientras la lluvia purifica su voz,
Que hace ya tiempo es solo lamento,
Imagen de retinas olvidadas,
el jardín del edén en sus brazos,
primavera dulce y olorosa,
Un jardín de rosas,
Sueño esculpido en lapida,
Silva una tenue melodía,
La lluvia que moja su cara,
Sus recuerdos se diluyen como gotas,
Bajo la incesante lluvia
una dama,
De negro vestido,
Silenciosa calla,
Espera,
Calmada y se aleja,
Sin decirle nada,
Bajo la incesante lluvia,
Un ángel caído que perdió sus alas.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Un cuento de amor y hadas, el tragafuegos.


La hija del rey cumplió 16 años, para tal acontecimiento y como premio de sus padres a el maravilloso y prospero matrimonio que ella contraería un mes más tarde, organizaron una magnifica fiesta.
Invitaron a todos los reinos prósperos y cercanos, todos los nobles y prósperos comerciantes, estaban invitados a dicho evento.
Para ello trajeron a unos magníficos artistas, no escatimando costes, pues con la boda de su hija su reino iba a ser mucho más rico y prospero de lo que jamás habrían soñado.
Así llegaron malabaristas, múltiples y coloridos, danzarinas bellas de países exóticos, actores, trovadores y cuentacuentos, fueron invitados a ese castillo.
La princesa no obstante no estaba contenta, durante toda la fiesta y desfile de actuaciones, no parecía divertirse, aunque reía y con ademan coqueto bajaba los ojos cuando su futuro esposo, un apuesto rey del reino mas prospero y rico, la miraba.
Pronto salieron los dragones escupe fuego, así se llamaba una compañía formada por cuatro saltimbanquis de caras pintadas de colores y con cornamentas y cola, que aparentaban más que dragones demonios salidos del mismísimo infierno.
Tomaron la pista central del castillo, las lámparas se apagaron ante el estupor de la audiencia y comenzaron a encender las suyas, saltando aquí, tragaban el fuego y lo escupían después, mientras uno de ellos subido sobre unos enormes zancos jugaba con tres antorchas lanzándolas arriba y abajo, uno muy pequeño movía las antorchas de tal forma que parecían molinos mientras rugía gritando de un lado al otro.
Solo uno de los cuatro artistas permanecía fijo y serio en la pista, vestido todo de negro, camino muy serio hacia la princesa y se coloco delante de ella, coloco las dos manos cerradas frente a ella y esta con una sorpresa en su rostro y sin entender muy bien que pasaba, toco una de las manos con la suya momento en que el artista escupe fuego, la tomo la mano y se la beso.
Ella al contrario de lo que se pudiera pensar, sintió algo que jamás hubiese imaginado sentir y menos por un ser con una máscara y que escupía fuego, bajo la mirada no queriendo que nadie viera que se había ruborizado, el artista escupe fuego la tomo de la mano con fuerza, tanta que al hizo levantar de la silla y salir fuera de la mesa, la coloco en medio de la pista con el resto de artistas.
El prometido no estaba muy feliz y de hecho dos veces echo mano de su espada, el rey al ver aquello le pidió calma desconocía que quería aquel artista escupe fuego, pero una matanza en el cumpleaños de su hija no era un buen presagio y máxime cuando el había invitado a todos aquellos artistas, claro que no recordaba haber invitado aquellos escupe fuego, pero si estaban allí seria por su orden.
Se hizo un silencio, el más bajito encendió un círculo alrededor de la pareja, entonces el artista escupe fuego que no había actuado en ningún momento, se puso de rodillas y metió algo parecido a un anillo en el dedo de la joven princesa, momento en el que el prometió salto del otro lado de la mesa y de un tajo profundo la corto la cabeza, que cayó rodando hasta los pies de la reina.
Fue entonces cuando todo se apago, los gritos de las damas eran ensordecedores, cuando por fin los criados consiguieron encender de nuevo todos las lámparas de la sala, un espectáculo dejo mudos a todos el rey estaba de pie sostenía una cabeza, la de su joven hija, el prometido de la princesa salió del castillo protegido por sus hombres mientras en un estado de confusión no parecía comprender lo que había ocurrido.
De los cuatro artistas no quedaba rastro, tras aquel incidente una interminable guerra convirtió a ambos reinos en enemigos de por vida.
Más nadie, encontró jamás el cuerpo de la princesa.
Todos los artistas que actuaron aquella noche fueron ajusticiados, daba igual que fuesen culpables o inocentes todos ellos fueron culpados por aquellos escupe fuego, de los que jamás se supo nada.
Yo como trovador, solo os digo que si hubieran mirado bien, hubiesen visto salir por la puerta principal a los traga fuegos y la princesa iba de su mano, con cabeza claro.
Que aquel traga fuegos, solo era un rey rival y que jamás imaginaron cual, pero la guerra de ambos reinos le vino muy bien, en cuanto a la princesa, si la hubieran preguntado por un extraño trovador que todas las noches cantaba bajo su balcón, quizás toda esta historia se hubiese evitado.
Las hadas del reino le regalaron amor a la princesa, al rey una cabeza de turco y al prometido una guerra.
En cuanto a la princesa no fue mala hija, solo que mejor morir que casarse por dinero para papa y mama.

rip


La felicidad que ya no arropa,
Mi corazón bate alas,
Te recordé,
¡Ay, de mí!
Pensé en los sueños perdidos,
En los días de azul y rojo,
Cuentos infantiles,
Días de felicidad extinta,
Mi Corazón magullado,
Enterrado bajo la luna llena,
En el valle de las sombras.
¡Cantó ayer!
Bellísimo canto mortuorio,
Nuevamente visitare tu tumba,
Te llevare una hermosa corona de espinas,
te llamare rey de mis fantasías,
Lavare tus pies y te consagrare,
Como el causante de lo que ahora soy,
Te daré un altar y pondré mil velas,
Después cerrare la puerta,
Muy despacio para no apagarlas,
Con el soplo de aire,
Y jugare a ser feliz
Otra vez,
Y por mil veces,
Sera lo que yo quiera que sea,
No puedo desenterrar a mi corazón,
Eso sería volver a la vida,
Y
Los muertos no han de volver,
A vivir.
Beberé de la copa del olvido,
Un sorbo largo y profundo,
Decaeré en un verso lánguido y desolado,
Renaceré en un cuento ya olvidado,
Me perderé en un largo y tenebroso suspiro,
Detonare cada segundo del pasado,
Para borrar mis pasos ya perdidos,
Te nombrare por si acaso,
Alguna vez sueñas conmigo
Y dejare que en esos sueños,
Por fin llegue el olvido,
Y por fin descanses en paz,
Por los siglos de los siglos.

sábado, 31 de octubre de 2009

ausente pero presente-delirium tremens II


Estamos condenados a dos o tres días,
De incertidumbre asfixiante,
Consumidas en bombonas de aire,
Los palpitantes minutos restantes,
Dúo a pelo,
O a capela,
Tú eliges y yo premio,
Memorando estridente,
Que brama por calmar mis nervios,
Presiona un poco la herida,
Axial no sangra y duele menos,
Pues prefiero una salida,
De barbitúricos serios,
Esos que quitan dolor,
Esos que calman conciencia,
Esos que hicieron vivir,
Impávidos a los muertos,
Cuento manos y no llegan,
Leo dedos y me sobran,
Escupo contra las flores,
Versitos de mariposa,
A esta lila,
A la otra rosa,
Y yo en el medio,
Una corona de flores,
Para el campeón del juego.
Pero se me fue la mano,
Toma y a mi se me fue el dedo,
Entre estrofa y mariposa,
Metí las patas y el cuerpo,
Dubi dubi que feliz,
Duba duba que pasada,
Si me salio un poema con todas mis vaciladas.

Somos lirios,
Somos rosas,
Somos lindas mariposas (la polla record)

viernes, 23 de octubre de 2009

un cuento de dia de difuntos.


Cristal, llevaba dos días pendiente de las notas del último examen.
Miro por la ventana, los cipreses del cementerio se movían bajo el frio y gélido viento, intento centrarse en las hojas del libro que leía.
Un sonido la llamo la atención, parecía que alguien pronunciara su nombre, miro por la ventana, en el muro del cementerio un joven la observaba fijamente.
No parecía del pueblo, pero estaba allí, con un gorro negro y aquella chaqueta vaquera avejentada, unos pantalones grises raidos y aquellas botas, parecía un mendigo, aparto la mirada y volvió a intentar centrarse en el libro, pero la fue totalmente imposible.
Un golpe seco contra la ventana, la hizo volver a mirar, no había nadie en el muro del cementerio, en el poyete de su ventana había una piedra con una nota cogida por una goma.
Abrió la ventana, un viento helado la hizo estremecerse, odiaba el otoño y vivir cerca del cementerio del pueblo era una tortura cuando se acercaba el día de difuntos, primero las viejas con sus idas y venidas, luego los compañeros del instituto con sus bromitas, en fin quería que las notas la liberaran de aquel lugar, quería ir a la capital a estudiar y perder de vista aquel pueblerino mundo que tanto la hastiaba.
Tomo la piedra y la nota, leyó:
Dentro de un año, tú y yo estaremos juntos.
Tomo la piedra y la nota arrojándolas a la papelera del cuarto, mientras en su mente sonaba la palabra gilipollas con tanta fuerza que la hizo sonreír.
El otoño paso, dando paso al invierno y así un buen día llegaron la primavera y los finales, con ellas los aprobados y matriculaciones en las universidades que la interesaban así como las facultades y un lugar para vivir, encontró un piso en Arturo Soria, con cuatro chicas mas y estaba cerca de los autobuses de la universidad a la que iría finalmente.
Todo estaba saliendo como había pensado.
El curso comenzó con la presentación de los profesores, nuevos amigos, todo era maravilloso.
Recibió una invitación por Messenger de su amiga Ángela, esta no había ido a la universidad, se había decidido por un modulo de administración para poder encargarse del negocio de su familia, una fábrica de azulejos.
Ángela la invitaba a volver al pueblo a celebrar Halowein y además era la fiesta en la que anunciaría su boda.
Era increíble, allí estaban ella y Ángela, eran amigas desde la infancia una se iba a casar en Primavera y ella, ella seria historiadora del arte.
Sonrió, contestando, iré…cuenta conmigo y se preparo para volver al pueblo del que tanto la costo escapar.
Cuando por fin llego, el mundo seguía igual, en aquel pueblo lo único que cambiaba eran las lapidas que año tras año aumentaban en un promedio de dos o tres.
No la fue a buscar nadie, cuando llego a casa estaban esperándola para darle una fiesta sorpresa, que la entusiasmo.
Esa noche, Cristal estaba un poco cansada y la dolía la cabeza cuando se acostó, sintió un ruido en la ventana y se asomo, una piedra con un papel cogido por una goma estaba en el poyete igual que hacía un año el joven que la miraba estaba allí fijo y quieto bajo una lluvia torrencial.
Leyó, es hora de irnos, baja o tendré que subir.
¿Qué demonios decía a que tipo? No tenia intención de bajar, sonrió al que esperaba y le mostro su mano derecha después junto el dedo pulgar, índice, anular y meñique dejando al descubierto levantado el dedo corazón y se acostó con una sonrisa triunfal.
Tres horas después sintió mucho frio y abrió los ojos, el joven de la valla del cementerio estaba sentado a los pies de su cama, desprendía un hedor pútrido, se sobresalto echándose todo lo que pudo hacia atrás, intentando alejarse de aquel joven que ahora de cerca parecía un viejo.
- Si es una broma no tiene gracia- dijo- fuera, no sé quién eres pero sal de mi casa o gritare.

No hizo falta, por que cuando intento gritar la voz no la salió, las manos de aquel chico se extendían como ramas y parecían salir de sus hombros en lugar del final de sus brazos, su boca se abrió mostrando unos dientes puntiagudos y una lengua bífida salió de su boca acercándose a Cristal.
La lamio la cara, produciéndola un asco tal, que comenzó a mover las manos para intentar alejarle de ella, pero sin conseguirlo, pronto las lagrimas fueron lo único que se movía, la lengua de aquel ser había penetrado en sus orificios nasales dejándola sin respiración, al abrir la boca para poder respirar, la mano en forma de rama se adueño de su lengua estirando hacia fuera, hasta que Cristal murió.
O eso pensó, cuando abrió los ojos estaba en un desguace de coches usados, no recordaba como había llegado allí, intento incorporarse para ver que sus piernas no existían sus manos habían sido cortadas, volvió a intentar gritar pero la fue imposible, no tenia lengua.
El joven de la valla del cementerio, venia lentamente con una sonrisa nauseabunda, ella deseo morir, pero no pudo, no hasta mucho tiempo después.
En cuanto a su familia, cuando despertaron la habitación estaba como siempre, pero sin ella y sus cosas, pusieron carteles por el pueblo y aun hoy la buscan por desaparecida.

Más allá existe un lugar,
Donde puede que encontréis la eternidad,
Más allá del cementerio,
Más allá del cementerio,
Por los siglos de los siglos…. Aaaaaamen. (Eskorbuto)

domingo, 18 de octubre de 2009

sin lapida, sin nombre, silencio.

Brota mi sangre,
Las venas rotas de nombres,
Sin sentido me siento,
En parcas palabras me nombro,
Un silbido de tren,
Unas vías sin final,
Esta es mi vida,
No puedes entender
que yo no quise seguir,
me acuchillaron a preguntas,
mentía ella y el la creía,
donde estabais cuando nadie me hablaba,
porque solo estaba yo,
Vuestras risas aun recuerdo,
Mientras me llevaban a urgencias ,
recuerdo el silencio,
la calma de no regreso,
no, grite, no quiero volver,
pero el me trajo de regreso,
nadie me pregunto,
no escuchasteis,
cuando fuisteis capturados,
por los druidas de la nada,
siempre intentaste borrar mi nombre,
me culpas,
que hubieses escrito en mi lapida.
et tu dont es-tu coupable ? elle se cachait et tu la protégeais par que j'ai pris racine metia avec moi ..... tu le rappelles, je si.

domingo, 4 de octubre de 2009

la reunion

Explicito es lo que se ha contado,
Implícito estaba en sí misma la pregunta,
Como cayas y ocultas tus palabras,
Finges y lo sé,
Todo es mentira,
Yo soy mentira,
No existo,
Estoy en otro paraje desolado,
Un irreal susurro de viento,
En un plural de violín des octabado,
Cantan los pajaritos,
Córvidas palabras,
Rondan los poetas,
A las puertas del cementerio,
Una vela se apaga mientras te nombro,
Una conversación pospuesta por demasiado tiempo,
Rondan las moscas alrededor
Del señor del viento,
De cicatrices tu corazón negro perenne,
La sin rostro aparece de nuevo,
No quiero crear errores de conducta,
crear y romper con los moldes,
hacer del juego una esperanza,
Mas mi tiempo se va acabando,
De esto y aquello no dije nada,
Infundiéndote quizás con mis destellos,
Una y miles de falsas esperanzas,
Tiempo de la conversación postergada,
Hablar con sinceridad y sin miramientos,
Toca rendirse o matar,
El todo o nada.
He quitado mis mascara del rostro,
No te gustara quizás el rostro que ocultaba.

martes, 29 de septiembre de 2009

אשכבה החזיקה בפ.ה. עיקרית









requiem sostenido en clave de fa


Toc, toc,


Quien llama?


Soy yo que vengo a buscarte,


Pero no estoy lista aun,


Bueno pues me pasare mañana.


Mozart suena casi imperceptible,


Toc, toc,


Quién es?


Soy yo de nuevo,


Y que quieres ahora?


Bueno pensé que querrías que viniera,


No, me viene fatal, prueba mañana.


Toc, toc,


Qué pasa?


Que vuelvo por si quisieras dejarme entrar ahora,


No, estoy cansada, mejor déjalo para otro momento.


Vale, pero puede que tarde mucho en volver,


Da igual, si no vuelves no pasara nada.


Mozart suena con una nitidez cristalina,


Su réquiem me domina el corazón,


Sé que es mi momento y lo siento,


Más cuando llegues he de saber que estoy ciertamente preparada,


No dejare que los segundos se me agoten en frases y palabras vanas,


He de encontrar un futuro sin futuro y así cuando por fin llegues,


Diré:


Toc, toc,


Hola, pasa, pasa, te apetece tomar algo?


Tengo prisa,


Bien entonces llévame contigo,


Ya estoy lista,


No te enfadas?


Enfadarme, por qué?


Me has dejado escuchar el réquiem,


Y eso es más de lo que mi alma esperaba.


Gracias.







no decicidir es una decision.








Cristales rotos,


sobre mares bravos,


así es como siento el aire


soplando en mi corazón.



Miles que no millares de solares,


así como una mil veces más.


juego al fin y al principio,


pero no hay respuesta a mis preguntas,


guardo en silencio esperando,


algo que no llegara.



Solo soy yo.


nada más,


no hay más ni menos.


eso es lo que tengo y lo que pierdo.


esto es lo que me quede.


no deseo mas sencillamente no deseo menos,


me quedo en silencio,


viendo como el sufrimiento de unos,


la pobreza de otros,


las guerras y el hambre se hacen fuertes,


y yo lloro y desespero,


sin saber por que,


hecho de menos un sueño,


que se jamás se hará real,


me pierdo en una sensación de asfixia


que roza el tema irreal,


y juego a ser feliz,


llena de infelicidad,


sueño a no ser persona,


con algo llamado verdad.



Y me conformo con mis realidades,



Cristales rotos,


Que el viento se lleva,



Pues sé,


que mi elección ya esta hecha,


y no voy a cambiarla jamás.


sábado, 19 de septiembre de 2009

los buscadores de sueños

Los buscadores de sueños.
Aquella noche, pablo se metió en la cama, la oscuridad lo envolvía todo, sintió una extraña sensación, algo le estaba observando.
Se despertó con mucho cuidado, desde que vivía solo en aquella habitación del centro muchas cosas habían ocurrido, una de ellas la separación de sus padres, tras su marcha a estudiar en Madrid.
Un buen día le llamaron y le dijeron que tenían que decirle algo, su madre se había ido a vivir sola al chalet del pueblo y su padre se había quedado en el piso de Segovia.
Ahora le parecía que algo o alguien le observaba, aun tenía los ojos cerrados, tenía miedo de abrirlos pero lo hizo.
Respiro Hondo y entonces, abrió los ojos, frente a él una luz verdusca iluminaba el contorno de un humanoide, de un salto se incorporo lo más alejado de esa figura que pudo, la figura no se movía, así que evaluó la situación, estaba justo a los pies de la cama, si corría hacia la puerta ese ser le cogería, si se quedaba allí ese ser le cogería, también cabía la posibilidad de que solo fuera un sueño.
No sabía muy bien porque le pareció que el ser sonreía, como podía percibir aquello no era comprensible, pero lo percibía.
Sintió sueño, cada vez tenia mas, tenía que acostarse y así lo hizo aunque fue en el cabecero de la cama, pensó en su infancia, en su madre buscándole para darle el bocadillo, pensó en eso y durmió.
Salió a la calle sin desayunar, no escucho el despertador y se despertó tarde ya fuera, un extraño frente al portal del edificio donde vivía le sonrió mientras paseaba un perro, todo era tan normal como siempre.
Unos meses después, Pablo tomo una dosis muy alta de pastillas para dormir y murió, todos hablaban de suicidio pues su nivel académico había caído empicado, ya en el hospital forense nadie se percato de que la sombra que le acompañaba había desaparecido, Pablo no tenia sombra, su sombra había sido asesinada por un buscador de sueños, un ser que se alimenta en la oscuridad de la noche de los sueños, esta noche esta libre y busca tus sueños…….

viernes, 18 de septiembre de 2009


Estoy en este momento esperando,
con un suspiro de tiempo impensable,
no se que decir de mis actos,
no se por que he de ser responsable.

Me siento culpable sin culpa,
lamento haber sido sin ser.

Ahora me cierro en bandada,
como las nubes negras voy a ser,
un triste lugar entre espejos,
los últimos momentos del ser.

Suaves nubes de colores,
se que existen mas no la debo ver,
ni un reflejo que cubra mi nombre,
sin sol es como más se ve.

Entre penumbras que marca el insulso,
compás de la luna también,
estrujo las lágrimas secas,
estrujo el nombre después,
no quedan más posibilidades,
estrujadas entre ahora y después,
no quedan mas nombres ni frases.
¡soledad eres mi amiga,
ven acompáñame!.

martes, 8 de septiembre de 2009

luna llena


La luna bañaba la noche,
y el brillar de las estrellas,
Luna de miel tentadora,
Luna llena.
Los besos de los amantes,
se escondían tras las puertas,
los besos de los amantes,
encendían mas estrellas,
una canción que emanaba,
de la bella luna llena,
Luna de nata cremosa,
Luna llena.
Como pólvora encendida,
desde la noche al alba,
Luna que enloquecías,
hasta las nadas,
Luna de pétalo blanco,
Luna de tela de araña,
Sedosa, dura y serena,
Luna que bañas las almas,
Luna llena.

de sueños y poesias o de dragones y sueños



Dormitaba en la cama,
bajo el susurro del mar,
el olor a sal y agua,
con un compas sin igual,
y una brumosa figura,
atravesando el umbral,
dulce y triste al mismo tiempo,
melancólico compas,
amor que se lleva el viento,
pero que vuelve al final,
dragón de miles de sueños,
protector de mí soñar,
señor de la sal y el viento,
de la oscura inmensidad,
ni carontes, ni demonios,
surcan los confines ya,
ahora lo hacen los sueños,
De mi penoso soñar.
cuan bruma te vuelves persona,
me rodeas cuan mantón,
me cubres como una sombra,
me asombras el corazón,
me dejo llevar a ti,
porque no quiero parar,
que te he echado de menos,
mucho en mi caminar,
me proteges y me salvas,
de mi misma y mis quizás,
me haces ser hada de viento,
me haces ser viento en la mar,
juegas a tus mil jugadas,
y yo me dejo llevar,
que son las olas del viento,
en su silencioso bailar,
junto a la orilla un castillo,
de algas y sal de mar,
junto al acantilado un suspiro,
de perlas y de coral.
Susurras en mis oídos,
Palabras que solo yo,
Se y conozco desde el filo,
De lo que nadie escucho.
¡Oh, mi dragón errante,
mi príncipe y mi truhan,
mi rey soldado radiante,
mi amado y sutil donjuán!
Bajo la brisa marina,
en una calma total,
una durmiente despierta,
un sueño se hace real.

domingo, 30 de agosto de 2009

des larmes de lune, de nuit et d'arlequin, des baisers de lune

Los focos iluminaron,
Una sombra apareció,
Mientras un violín sonaba,
Una muñeca danzaba,
Poco a poco otros títeres
Llenaron el escenario,
Bajo las lágrimas que el violín
Hacia brotar.
Una y mil veces,
Del teatro del olvido,
Un aplauso le hizo girarse,
Cuando hubo terminado,
Alguien le estaba mirando,
Con su mascara impasible,
Un malabarista,
En pie aplaudía sin cesar,
La muñeca que danzaba,
No paraba de girar,
De sus cuencas vacías,
Perlas parecían caer,
El triste malabarista se acerco,
Mas el titiritero se enfado,
Como te atreves,
Le dijo,
Como osas acercarte a ella,
Es mi musa,
Es mi estrella,
Y de mis hilos jamás podrá escapar,
Dicho esto dejo de tocar,
Todos los títeres cayeron al suelo,
Menos uno,
La muñeca de ojos vacios,
Seguía girando,
No paraba,
El titiritero al ver aquello,
Los hilos la corto,
Y la muñeca cayó contra el suelo.
Después el titiritero dijo,
Solo es un trozo de madera,
Pintado de colores.
Sin mi no tiene vida,
No tiene alma,
Dicho eso se alejo,
El malabarista
Con su máscara blanca de luna,
Triste se quedo,
Mas una manita de madera en su hombro se poso,
La muñequita de los ojos vacios sonreía,
Mientras tarareaba una vieja melodía,
Bailo, bailo, bailo…. sin hilos, sin titiritero,
Ahora cuando hay luna llena,
En las aguas claras del sueño,
baila para un triste malabarista,
una muñeca de madera,
con el alma de la luna llena,
regalándose a su malabarista,
como muñeca de madera.
esxplicaciones adicionales, al primer final:
Hay un arlequín malabarista enamorado de la luna, pero no pueden amarse, la luna no puede darle a su amor un cuerpo que besar.
En el teatro del olvido, donde quedan los amores, sueños, pesadillas, etc. olvidados, hay un titiritero, es un ser que creaba marionetas, pero perdió a su musa y se empeño en hacerla de madera, convencido de que ella volvería, mas no volvió.
Noche tras noche la hacía danzar sin encontrar en ella más que un trozo de madera, cuyos hilos el movía.
La luna encontró pues un cuerpo para su malabarista, como os preguntareis, muy fácil... el malabarista, vio a la muñeca, pequeño malabarista enamorado de un imposible, sintió como aquella muñeca le miraba con ojos de luna, sintió que luna era aquella muñeca de hilos de plata, solo quería verla danzar.
El titiritero se sintió traicionado, aquella muñeca igual a su amada jamás sintió, ni dio, ni padeció con él, sin embargo danzaba para el malabarista triste, haciéndole feliz a él.
Quiso castigarla, corto los hilos, para dañarla pero lo que hizo fue liberarla, ahora luna es feliz pues esta con su malabarista, el no tiene poder para cambiar nada? sin él la muñeca seguiría siendo del titiritero y solo seria muñeca de madera.
El titiritero, volvió a la soledad y no sé si sigue haciendo muñecas de madera, pero creo que sigue
segundo final:
Los focos iluminaron,
Una sombra apareció,
Mientras un violín sonaba,
Una muñeca danzaba,
Poco a poco otros títeres
Llenaron el escenario,
Bajo las lágrimas que el violín
Hacia brotar.
Una y mil veces,
Del teatro del olvido,
Un aplauso le hizo girarse,
Cuando hubo terminado,
Alguien le estaba mirando,
Con su máscara impasible,
Un malabarista,
En pie aplaudía sin cesar,
La muñeca que danzaba,
No paraba de girar,
De sus cuencas vacías,
Perlas parecían caer,
El triste malabarista se acerco,
Mas el titiritero se enfado,
Como te atreves,
Le dijo,
Como osas acercarte a ella,
Es mi musa,
Es mi estrella,
Y de mis hilos jamás podrá escapar,
Dicho esto dejo de tocar,
Todos los títeres cayeron al suelo,
Menos uno,
La muñeca de ojos vacios,
Seguía girando,
No paraba,
El titiritero al ver aquello,
Tomo la muñeca y la metió
En una caja,
Mientras reía sin parar.
La muñeca de madera golpeaba la caja,
Más no podía escapar de dentro,
El malabarista
Tomo un rayo de luna
Que con sus lágrimas
Se convirtió en espada,
Amenazo al titiritero,
Libérala!
Le dijo,
Pero este no solo no lo hizo,
Si no que tomando el arco de su violín le desafío,
Un combate a muerte en el filo
De la razón,
Así como dos funámbulos,
En un gigantesco alambre,
Ambos luchaban pero
Muñeca de madera seguía en una caja,
Luna hizo que esta empujara la puerta
Y la muñeca salió fuera,
Al ver a ambos luchando por ella,
Le pidió al titiritero que pensara,
En su pasado,
En el amor que sintió,
Pero este lleno de dolor al pequeño malabarista tiro,
Este caía sin cesar,
entonces la muñeca de madera,
Comenzó a llorar y fue tanto su llanto
Mientras caía el malabarista,
Que un enorme lago se formo en el suelo
Y allí el cayó.
El titiritero feliz de ver a la muñeca de madera,
Rota de dolor corto sus hilos dejándola allí desolada,
Y ella se construyo un barco,
Y fue a buscar a su malabarista,
Pero no le hayo,
Paso el tiempo y regreso,
Le pidió al titiritero ayuda y este satisfecho,
De tenerla de nuevo,
Le construyo un malabarista de madera,
La muñeca convencida de que era su malabarista,
Danzaba agradecida para el titiritero,
Pero la suerte un día cambio,
El malabarista que al caer al mar
Bebió de las aguas del olvido,
Viviendo muchas aventuras que no vienen
A cuento en esta historia,
Un día un rayo de luna,
Le hablo,
De un sueño,
De una navegante de madera,
Cuyo corazón movía la luna,
El comenzó a buscarla,
Viajo y viajo,
Hasta que sin él saberlo,
Llego al teatro del olvido,
Allí vio una muñeca de madera sin hilos,
Cuya apariencia era ya humana,
Bailando para un violinista que hacia
Bailar a un muñeco que se le asemejaba,
De pronto sintió un deseo enorme,
Deseaba conocer a la pequeña muñeca,
Que danzaba y se acerco más para ver,
Ella al verlo lo reconoció en el acto,
Dejo de bailar y miro al muñeco que el titiritero,
La construyo,
Me has mentido,
El no es el malabarista,
Y yo te creí,
El titiritero se levanto de su silla
Y la increpo,
Desagradecida,
Yo te cree,
Te di vida y tú
Te vas con un malabarista,
Que te dejo sola y ahora vuelve.
Ella sintió dolor,
Por las búsquedas en soledad,
Por sus sueños ya casi olvidados,
El titiritero la había hecho feliz,
Con aquel muñeco y sintió una tristeza,
Por ese titiritero que no entendía
Que el pasado no era más que pasado.
Pero mientras ella pensaba,
El malabarista exigió al titiritero una explicación,
Este le conto que cuando el desapareció,
Ella regreso y el engañándola con aquel muñeco,
La había hecho feliz en su recuerdo.
Pero el malabarista le increpo,
Lucho.
La muñeca intentando que malabarista no desapareciera,
Corto todos los hilos de las marionetas,
Después rompió el violín contra la silla,
El titiritero comenzó a desaparecer,
Hasta hacerse aire
Y así malabarista y muñeca de madera,
Fueron felices.